750.000 menores que permanecen en su país
Europa Press / Madrid
De: El Periódico de Catalunya
Ocho de cada diez inmigrantes viven en España separados de sus hijos, un total de 750.000 menores de 16 años que habitan en sus países de origen, y la mayoría prevé la reagrupación familiar, según el avance de datos de la Encuesta Nacional de Inmigrantes (ENI) publicado hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Esta es la primera encuesta que realiza el INE sobre la situación de la población inmigrante en España, una radiografía del colectivo elaborada a partir de 15.500 investigaciones, que pone de manifiesto aspectos como la movilidad laboral de los extranjeros, el 38% de los cuales, al cabo de tres años en el país, han cambiado de ocupación respecto de cuando llegaron.
Así, cerca de la mitad de quienes se alistaron en las Fuerzas Armadas abandonaron después, mientras un 73% de los empleados de la construcción conservaron su trabajo. Este es el tercer sector donde más tiempo permanece una mayor proporción de los extranjeros que empezaron, por detrás de la Dirección de empresas y Administraciones públicas (84,3%) y los puestos de Técnicos y profesionales científicos e intelectuales (84,3%), expone el estudio.
Respecto a las condiciones en que residen los inmigrantes, la ENI concreta que en 2,16 millones de hogares españoles reside al menos una persona nacida en el extranjero. En algo menos de la mitad de estas viviendas sólo viven inmigrantes mientras que hay 1,14 millones de casas donde conviven extranjeros y nacionales.
Aunque el 33,8% de los extranjeros no convive con su pareja ni con sus hijo, no viven solos: el tamaño medio de los hogares en que residen es de 3,4 miembros; 4 de cada 10 inmigrantes sin pareja ni hijos en España comparte casa con otros seis individuos y en el 35,8% de los casos, viven nueve o más personas en el mismo espacio, según la ENI.
Estima que en España hay más 2,37 millones de inmigrantes casados (el 52,3% del total). De ellos, uno de cada cuatro (el 26,5%) ha contraído matrimonio con un ciudadano español, el 68% está casado con alguien de su misma nacionalidad y el 12,5% no convive con su cónyuge. En el resto de la población extranjera, un 37,7% son solteros, un 7,1 son separados o divorciados y el 3% ha enviudado.
Por otra parte, el estudio analiza los motivos que llevaron a estas personas a emigrar a España y concluye que el 62,7% llegaron en avión y en un 40% de los casos, lo hizo buscando una mayor calidad de vida.
Las razones familiares y la búsqueda de un empleo mejor son los dos siguientes argumentos de más peso entre el colectivo, según la encuesta, donde se especifica que el 45% de los hombres mencionan como motivo de llegada la mejora laboral y el 26% la falta de trabajo en su país de origen. De hecho, en el momento de la emigración, el 64,9% de los inmigrantes estaba trabajando.
Europa Press / Barcelona
El 56% de las personas que atendió Cáritas Diocesana de Barcelona --que engloba las diócesis de Barcelona, Terrassa y Sant Feliu de Llobregat-- en el 2007 eran mujeres y el 79% del total eran personas extranjeras, según ha informado el director de Cáritas Barcelona, Jordi Roglà. En total, durante el pasado año se atendió a 27.120 personas, un 7% más que en el 2006, lo que supone un incremento del 29% desde el 2004. El 45% de los atendidos eran adultos, el 27% menores, el 23%, jóvenes y el 4%, ancianos.
El principal perfil es el de mujer, de entre 25 y 45 años (26%), extranjera (23%) y madre soltera (10%). Roglà ha explicado también que el perfil de las personas que están en centros de residencia de Cáritas es el de personas autóctonas, ancianos, con dependencia social e ingresos o prestaciones por debajo del umbral de la pobreza. En cuanto a las ayudas económicas que ofreció en el 2007, el 55% se destinaron a la vivienda, el 18,68% a alimentos, el 15,38% a gastos que provienen de la infancia, el 4% a repatriaciones y documentación, el 2,7% a salud y el 0,79% a transporte, entre otros aspectos.
En materia de vivienda, Roglà ha destacado el aumento de las ayudas para el realquiler de habitaciones, que alcanzó el 70,94% en el pasado año, mientras que en 2006 fue del 54,78%, respecto al total de ayudas de vivienda. En cambio, las del alquiler supusieron un 22,47% y en el 2006 eran del 33,29%. El director de Cáritas Diocesana de Barcelona ha informado de que están negociando con el Ayuntamiento de Barcelona la adquisición de un terreno para poder construir 20 pisos sociales, con los que su bolsa de vivienda social alcanzaría el centenar de pisos. Las ayudas económicas fueron posibles gracias a las aportaciones de particulares, que supusieron un 76% del total, y a la inversión de las aportaciones, un 24%, que durante el pasado año supusieron 12.595 euros de ingresos.
Roglà ha explicado que acuden a ellos familias que no pueden afrontar los gastos de las necesidades básicas, como son la vivienda o los gastos de luz y agua, y ha dicho que los últimos 13 años de buen ritmo económico han sido "una oportunidad pérdida". Ha asegurado que se mantiene la pobreza crónica y que aumenta la de rotación. Ha afirmado que "no se ha invertido suficiente" en las personas y que éste es el principal déficit que tiene la sociedad. "No está en las infraestructuras", ha puntualizado. Como causas de esta situación ha apuntado la fuerte polarización social, la "debilidad" del tercer pilar del Estado del Bienestar, la precariedad laboral, el fracaso escolar y la dificultad de conciliar la vida laboral y familiar, entre otras.
Roglà anunció que Cáritas Diocesana de Barcelona complementará la pensión no contributiva de 150 barceloneses para que sus ingresos alcancen el umbral de la pobreza. Actualmente, esa pensión es de 434 euros y el umbral es de 544, por lo que Cáritas aportaría hasta 110 euros. Esta ayuda tiene efectos desde el 1 de enero de este año y se alargará hasta 2010. Sus beneficiarios son personas que Cáritas atiende en sus centros de residencia y que mayoritariamente tiene más de 65 años y con dependencia social.
Para poder llevar a cabo esta ayuda, Cáritas destinará anualmente dos millones de euros aproximadamente, provinentes de las aportaciones de particulares. El objetivo es "aumentar la autoestima" de las personas, ya que "está en juego su dignidad", ha asegurado Roglà. En su opinión, se debería crear un pacto nacional para la erradicación de la pobreza, en el que entidades y administraciones trabajasen para poder cumplir este objetivo.
Por su parte, el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, ha dicho que actualmente continúa habiendo grandes desigualdades sociales entre los países del norte y del sur y ha lamentado que, probablemente, el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que es erradicar la pobreza extrema, "se tendrá que alargar" más allá del 2015, fecha prevista para su cumplimiento. Ante esta situación ha reclamado soluciones inmediatas.
Por otro lado, ha agradecido el trabajo realizado por los voluntarios de Cáritas --unos 4.000 en activo, de los cuales 435 se incorporaron en el 2007-- y el aumento de horas y de puntos de acogida de las tres diócesis que engloba (Barcelona, Terrassa y Sant Feliu de Llobregat).
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