Crimen Agrícola contra la Humanidad:
Por George Monbiot (The Guardian)
De: PiensaChile.com. Publicado en The Guardian el 6 de noviembre de 2007
Traducción de: O. Larrazabal
(Los subtítulos son de ZonaImpacto.cl)
GEORGE MONBIOT es un activista inglés especialista en política y política medioambiental, tenencia de tierra y derechos de los pueblos nativos. Su producción de escritor y periodista incluye Poisoned Arrows: An Investigative Journey Through Indonesia (1989), Amazon Watershed (1991), No Man's Land: An Investigative Journey Through Kenya and Tanzania (1994), The Captive State: The Corporate Takeover of Britain (2000), The Age of Consent (2003) y las columnas que semanalmente publica el diario The Guardian. Su trabajo ha sido reconocido con un United Nations Global 500 Award, el Lloyds National Screenwriting Prize, un Sony Award, el Sir Peter Kent Award y el One World National Press Award. Actualmente enseña en la Oxford Brookes University.
Es tan loco como esto. Swazilandia (África) está en medio del apretón de una hambruna y recibiendo ayuda de emergencia de alimentos. El cuarenta por ciento de su gente enfrenta una aguda escasez de alimentos. ¿Y que es lo que el Gobierno ha decidido exportar? Biocombustible hecho de uno de sus cultivos de harinas, la mandioca. El Gobierno ha dedicado muchos miles de hectáreas a la producción de Etanol en la provincia de Lavumisa, fuertemente atacada por la sequía. Debe ser más rápido y humano destilar Swazis y meterlos en tanques y seguramente a estas alturas un equipo de consultores ya está haciendo los cálculos.
Este es uno de los muchos ejemplos de un comercio descrito el mes pasado por Jean Ziegler, el "informador especial" de las Naciones Unidas, como "crimen contra la humanidad". Ziegler recogió el llamado hecho por primera vez por esta columna, para una congelación por cinco años de todas los objetivos gubernamentales e incentivos para el biocombustible: se debería congelar su comercio hasta que combustibles de segunda generación, hechos de madera, paja o residuos, pudieran ser comercializados.
En caso contrario, el poder de compra superior de los conductores de los países desarrollados del mundo rico, le sacará la comida de la boca a la gente. Usa biocombustible en tu automóvil y otra gente morirá de hambre.
Hasta el Fondo Monetario Internacional, siempre listo para inmolar a los pobres en el Altar de los Negocios, está advirtiendo que usar alimentos para producir biocombustible "puede gravar más allá de los límites tolerables, a la escasa oferta de tierra arable y de agua en todo el planeta, y como consecuencia aumentar los precios de los alimentos más aún". Esta semana la FAO dará a conocer que tenemos la reserva de alimentos más baja de los últimos 25 años, amenazando con "una crisis muy seria". Aún cuando el precio de los alimentos era bajo, 850 millones pasaban hambre porque no podían comprarlos. Con cada aumento del precio del la harina o del grano, muchos millones pasarán debajo de la línea de adquisición del pan.
El costo del arroz ha subido en un 20% el año pasado, el maíz en un 50% y el trigo en un 100%. La culpa no es completamente de los bíocombustibles- el sacar tierras de la producción de alimentos exacerba los efectos de las malas cosechas y de la demanda creciente- pero casi todas las agencias importantes están ahora previniendo contra la expansión. Y casi todos los gobiernos importantes están ignorando las advertencias.
Ellos no se dan por aludidos porque los biocombustibles ofrecen un medio de evitar las decisiones políticas difíciles. Ellos crean la impresión de que los gobiernos son capaces de reducir las emisiones da carbono y como lo anunció Ruth Kelly, la Ministra de Transportes Británica la semana pasada pueden seguir expandiendo las redes de transporte. Hay nuevas cifras que muestran que los conductores británicos pasaron por primera vez la barrera de los 500 mil millones de kilómetros el año pasado. Pero no importa: sólo tenemos que cambiar el combustible que usamos. Nadie tiene que ser confrontado. Las demandas del los "lobbistas" de los motorizados y de los grupos de negocios clamando por una nueva infraestructura pueden ser cumplidas y la gente que es expulsada de su tierra permanecerá sin ser escuchada.
En principio, los biocombustibles sólo arrojan a la atmósfera el carbón que acumularon cuando crecieron. Aún tomando en cuenta los costos energéticos de cosechar, refinar y transportar el combustible, producen menos carbón neto que los derivados del petróleo. La ley que el Gobierno Británico aprobó hace dos semanas dice que -para el 2010, el 5% de nuestro combustible de carretera debe venir de cultivos y que- ahorrará entre 700.000 y 800.000 toneladas de carbón por año. Esta cifra la calcula encasillando el tema cuidadosamente, contando solamente los costos de plantar y cosechar biocombustibles, ahí aparece como reduciendo los gases de invernadero. Cuando se miran los impactos totales, se ve que causan más calentamiento que el petróleo.
Un estudio reciente hecho por el Premio Nobel Paul Crutzen muestra que las estimaciones oficiales han olvidado las contribuciones a la atmósfera de los abonos nitrogenados. Ellos generan un gas invernadero, óxido nitroso que es 296 veces tan poderoso como el CO2. Solamente con estas emisiones el etanol del maíz se asegura ser entre 0.9 y 1.5 más contaminante que el petróleo, mientras que el aceite de colza (la fuente de más del 80% del biodiesel del mundo) genera de 1 a 1.7 veces el impacto del diesel. Esto es antes de incluir costos por el cambio de uso de la tierra.
Un artículo publicado en Science hace tres meses sugiere que la protección de las tierras sin cultivar más de 30 años, puede ahorrar entre 2 y 9 veces las emisiones de carbón que se tendría poniéndolas en cultivo para biocombustibles. El año pasado el grupo de investigación LMC Internacional, estimó que si se adopta el objetivo británico y europeo de la contribución del 5% en biocombustibles por el reto del mundo, la cantidad de tierra cultivada del mundo tendría que aumentar en un 15% /14). Esto significa el fin de la mayoría de las selvas tropicales. Y también puede causar un cambio desbocado del clima global.
El Gobierno Británico dice que luchará para asegurarse que "sólo los biocombustibles más adecuados" sean usados en el Reino Unido. Realmente no tiene medios para poner en práctica esta aspiración, ya que admite que si tratara de imponer una restricción, rompería las reglas del comercio internacional. Pero aunque la "sustentabilidad" pueda ser impuesta ¿Qué significa eso?
Por ejemplo, podría prohibir el aceite de palma de plantaciones nuevas. Este es el bio combustible más peligroso que está llevando a la deforestación de Malaysia e Indonesia. Pero la prohibición no cambiará nada. Como dijo Carl Bek-Nielsen, vice Directorde las Malaysia's United Plantation Bhd, " aún si fuera otro el aceite en el bio diesel, entonces el "otro" aceite necesita ser reemplazado. De cualquier modo se va a producir un vacío y el aceite de palma puede llenar ese vacío". Las repercusiones de seguir esta vía causarán la destrucción que se está tratando de evitar. El único biocombustible sustentable es el aceite usado y reciclado, pero los volúmenes disponibles son pocos.
En este punto la industria de biodiesel empieza a gritar "¡jatropha!" No es una mala palabra, pero pronto lo será. Jatropha es una maleza resistente con semillas oleaginosas que crece en los trópicos. En este verano Bob Deldorf, que no se pierde la oportunidad de promover soluciones simplistas a problemas complejos, llego a Swazilandia en el papel de "consejero especial" de una empresa de bio combustibles. El proclamó que como la jatropha puede crecer en tierras marginales, es una planta que "cambia la vida", que ofrecerá trabajo, cosechas en efectivo y poder económico a los pequeños campesinos africanos.
Si, puede crecer en tierras pobres y ser cultivada por pequeños campesinos. Pero también crece en tierras buenas y ser cultivada por latifundistas, y además hay un pequeño pero importante detalle acerca de los biocombustibles y es que no es un cultivo de minifundios. Es un bien que se comercia internacionalmente, que viaja bien y puede almacenarse indefinidamente, sin ningún premiun para la producción local u orgánica. Ya el Gobierno de la India está planificando 14 m (¿millones?) de plantaciones de jatropha. En Agosto empezaron los primeros disturbios entre los campesinos que fueron expulsados de sus tierras para abrir las canchas.
Si los gobiernos que promueven los biocombustibles no reversan sus políticas, el impacto humanitario será mayor que la guerra de Iraq. Millones serán desplazados y cientos de millones sufrirán hambre. Este crimen contra la humanidad es complejo, pero esto no lo aminora ni lo excusa. Si la gente muere de hambre debido a los bio combustibles, Ruth Nelly y sus pares los han asesinado, Como todo este tipo de crímenes, es perpetuado por cobardes que atacan al débil para evitar el enfrentamiento con los fuertes.
(Nota: por razones de espacio, hemos sacado las referencias, que están disponibles en el artículo original)
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