Autoentrevista prescindible.
Por Chelo
Me ha costado encontrarte. Es linda y monona tu nueva casa. Barrio tranquilo, en el corazón mismo de Quillota. Pero lo placentero de tu nueva morada no atenúa mi indignación.
Me ha costado encontrarte...
- Estoy aquí, tranquilo, despachando mi ZonaImpacto.cl 211.
Claro, y yo pensando en que tenía que hacerte esta autoentrevista...
- ¡Pero si andamos juntos! Nadie mejor que tú sabes dónde me meto o qué me pasa.
...Pasa que han transcurrido más de tres meses y no actualizas tu ZonaImpacto.cl. Hay gente que está muy molesta...
- Eso lo sé y por lo mismo estoy trabajando en la nueva edición.
Ya, pues. Entonces empieza a confesarte.
- ¿En qué he pecado?
En no contar lo que te ha pasado. ¿Cómo llegaste de nuevo a Quillota?
- De manera harto tortuosa. Estaba muy afligido con mi trabajo, en una empresa con dificultades de sustento y hartos problemas en general. Llegó el momento en que no pude más y...
¿Y te fuiste, cuando la pega para los periodistas está tan escasa y hay tanta cesantía en tu gremio?
- Sí, pues. Me fui no más. Con la tremenda suerte que había quedado vacante el cargo en el Hospital de Quillota y su director, doctor Andrés San Martín creyó en mí.
Y te contrataron.
- Claro; comencé el 2 de diciembre, como te lo conté en la entrevista pasada.
Trabajo relajado, sueldo seguro...
- No tan relajado, porque el trabajo es intenso. Hay mucho de comunicaciones internas, eventos como la Navidad y sobre todo Cuenta Pública que se acaba de rendir, donde el periodista tiene funciones muy fundamentales. Y también, las relaciones con la prensa.
Pero ahora tienes un horario normal, de tal modo que podías haber actualizado hace rato nuestro ZonaImpacto.cl...
- Es cierto, pero es que entre medio me salió un pituto que requirió toda mi atención. Pasé muchos días casi sin dormir, trabajando hasta la madrugada.
¿De qué?
- Presté asesoría comunicacional a la empresa inmobiliaria que está desarrollando el proyecto de Parque Científico, Tecnológico e Industrial de Quillota, frente a cierta oposición a dejar que allí se instalen unas multitiendas.
¿O sea que no tuviste tiempo para escribir las pocas líneas que requiere nuestro periódico digital?
- Eso es efectivo, pero hasta por ahí no más, porque nunca he dejado de buscar y seleccionar temas.
De todas formas, creo que no has sido responsable con los amigos, lectores y visitantes del ZonaImpacto.cl...
La verdad es que me han tocado cosas increíbles; dos o tres peguitas que tuve que atender en el acto.
O sea que estás ganando plata...
- Todavía no veo los frutos, pero lo complicado es que se me ha achicado el tiempo, ya que además asumí como corresponsal del programa "Clave de Negocios", de la emisora Radium FM 94.1 de Mendoza, Argentina.
Las cosas han mejorado, entonces.
- Felizmente, sí, aunque el tiempo disponible se me haya reducido tanto.
Pero antes tenías menos tiempo...
- Por cierto: trabajaba nueve o diez horas en La Calera y ocupaba dos horas de viaje, más la espera del bus y el colectivo para ir de un lado a otro; es decir, cinco horas de viaje. ¡Llegaba a dormir apurado! Y un gasto de casi 70 mil pesos en viajes.
Y al fin, te devolviste a Quillota...
- ¡Por fin...! ¡Añoraba tanto volver a mi ciudad! La encuentro tranquila, linda, progresista. ¡Estoy muy feliz!
Pero Valparaíso es pintoresco...
- Pintoresco y todo, me fue muy mal allá. En Valparaíso tuve ocho años de estabilidad laboral y económica; fueron muy buenos tiempos mientras trabajé allá en un servicio público, el INP.
¿Y qué paso?
Pasó que como llevaba tanto tiempo viajando desde Quillota, decidí irme a vivir allá... y a los pocos meses tuve que salir por cuestiones administrativas. Y me quedé cesante allá.
Y te viniste a trabajar acá...
- Me vine al periódico Impacto de La Calera, que yo había fundado en el 2000. Y después estuve unos meses haciendo un reemplazo en Valparaíso, me volví a La Calera, enfermé gravemente en 2005; me operaron de un pulmón y después regresé a La Calera, y ahí vino la tortura de un empleo precario, largas horas de trabajo y viajes... ¡el caos!
¿Y ahora?
- Con mi segundo sueldo me vine a vivir a Quillota; arrendé esta casita y negocié la tremenda deuda de arrendamiento que tenía en el Puerto. Y aquí estoy.
Iniciando una vida nueva...
- ¡Viviendo de nuevo! Atrás quedaron mis períodos de cesantías, los seis asaltos y dos robos de que fui víctima en el Viejo Puerto, las graves enfermedades que sufrí allá...
¿Tranquilito aquí?
- Imagínate: ahora salgo de mi casita por la mañana, camino media hora hasta el Hospital, trabajo tranquilo y si no hay imponderables, a las 17 ó 17.30 regreso a casa caminando, mirando, viviendo mi ciudad, abrazando a mi gente, conversando... puedo tardar una hora en el trayecto -incluso con una cerveza a mitad de trayecto- y regreso de día a casa, a hacer mis otras cosas.
¿Qué otras cosas?
- Atender a mi Hija, cuando me viene a ver, o recibir amigas, amigos... Y escribir.
O sea ¿vamos a normalizar el ZonaImpacto.cl?
- Lo prometo. Por ahora -¡ahora sí!- quincenalmente; a ver si podemos reanudar la edición semanal que teníamos al comienzo.
¿De qué depende?
- De mi disponibilidad de tiempo; no creo que salgan muchos "pitutos" más, pero estoy cierto que gozaré de la tranquilidad suficiente.
¿Nada más?
- Hay más: depende fundamentalmente que nuestro Webmaster, mi Hijo Javier, disponga de tiempo y recursos para seguir colaborándonos.
También habría que considerar tu estado de ánimo...
- ¡Pero si lo que ahora me sobra es ánimo! ¡Estoy feliz con mi nuevo trabajo y mi nueva casa! Estoy dichoso con el reencuentro con tantos amigos y amigas, con mi paisaje, con Quillota mismo, que es mi vida.
O sea ¿volverás a ser responsable con el ZonaImpacto.cl?
- Nunca he sido irresponsable; tal vez incapaz. Pero ahora volvemos con renovados ímpetus, decididos a seguir adelante, con regularidad.
¿Lo prometes?
- ¡Lo prometo!
Entonces, se me quitó el malestar, la rabia.
- Entonces, ¿salud?
¡Salud!
Director responsable: Miguel Tapia González [director(a)zonaimpacto.cl] · Webmaster : Javier Tapia Donoso