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19 de octubre de 2007

Déficit habitacional afecta a un millón de personas en Chile

Por: ANCHI
De: El Chileno

No interesa el color político, el color de piel, la religión, si es hombre o mujer, sino que estén dispuestos a luchar por la gente.

Lleva el ADN de luchador social. Hijo de José Carrasco Tapia, dirigente del Colegio de Periodistas y del MIR asesinado por la dictadura y de la también periodista Olivia Mora, Iván Carrasco es uno de los más persistentes integrantes de la agrupación ANDHA Chile a Luchar, que protagoniza destacadas acciones en defensa y demanda de los derechos de deudores habitacionales y familias chilenas sin casa.

En tono sereno, con buenos datos a la mano, habla del drama de más de un millón de familias chilenas (casi el 7% de la población) sin casa o endeudadas dramáticamente. Para Iván Carrasco la lucha por una vivienda social digna para las familias trabajadoras y pobres de Chile es una de las prioridades en las luchas sociales de hoy en este país.

¿Cuál es la situación del déficit habitacional en Chile?

- El tema de la lucha por la vivienda en el país tiene dos puntos. Uno son las familias de sectores populares que tienen una vivienda social pero está hipotecada por la banca privada, porque durante el gobierno de Ricardo Lagos hubo un proceso muy fuerte de mercantilización de la vivienda social, en que se entregó a los empresarios de la construcción, a los financistas y a los bancos la vivienda social. En estos momentos el Estado no compra terrenos, no construye, no da créditos y simplemente se limita a dar subsidios. El otro gran tema es el de los allegados –gente sin casa que se va a vivir con familiares o amigos- y que están peleando por tener una vivienda social y están obligados a optar por la deuda bancaria privada o a una vivienda sin deuda a través de un concurso.

“Todo esto genera una situación de déficit en varios planos. Familias sin vivienda, que se estima en Chile que son cerca de 700 mil; familias endeudadas, que no pueden pagar su vivienda porque los intereses bancarios son muy altos, y que calculamos que son cerca de 150 mil; además, están todas las familias que tienen viviendas de tan mala calidad que tienen que ser incorporadas al déficit habitacional, porque no tienen una casa apta para desarrollar una vida digna y normal, y según estimaciones de institutos de investigación, hay sobre 200 mil familias en esa situación.

“Podríamos decir que en Chile, por deuda habitacional, falta de vivienda y casas mal construidas hay más de un millón de familias afectadas por déficit habitacional”.

En los últimos meses han sido notorias las acciones de protesta de los llamados deudores habitacionales. Le reclaman mucho al gobierno, aunque la deuda es con bancos privados.

- La presión es hacia los dos sectores, el gobierno y los bancos. Nuestra agrupación, Andha Chile a Luchar, ha realizado varios acciones directas en contra de los bancos como tomas y ocupaciones, se ha ocupado el BancoEstado, el Banco del Desarrollo, el Banco de Chile, tuvimos en una ocasión al gerente del Banco del Desarrollo conversando con nuestros dirigentes en una ocupación hasta que se tuviera la certeza de que no se iban a rematar casas de familias en problemas. Eso no aparece mucho en la prensa porque la prensa tapa esas acciones y no hay cobertura a ese tipo de luchas. La razón por la que se protesta ante el gobierno, es porque la responsabilidad fundamental de la vivienda social en Chile es del gobierno. No entendemos que el gobierno traspase las familias pobres a los bancos y la verdad es que fue una decisión del gobierno traspasar el tema de la vivienda social a la banca privada. El gobierno, sobre todo el de Lagos, nunca tuvo realmente una política de asumir el conjunto del tema de la vivienda social. Los dos primeros gobiernos de la Concertación –con Aylwin y Frei- quisieron parchar el problema, se dedicaron a construir y construir, con mala calidad, casas super chicas, y así bajar la presión social. Con Lagos y siendo Ministro de Vivienda Jaime Ravinet, se decide mercantilizar el tema. Por ejemplo, del año 2001 al 2002, de unas 30 mil viviendas sociales que se construían, sólo se construyeron 6 mil y todo el resto de demanda fue traspasada a la banca privada. Recién ahora, en este gobierno de Michelle Bachelet, supuestamente, la vivienda sin deuda va a sobrepasar las 20 mil unidades construidas y en año anteriores no fueron más allá de 3 mil.

Pero se dice que la gente optó por esa deuda bancaria.

- No, estaban obligados a ser deudores bancarios porque fue el mecanismo que dispuso el Estado. Familias trabajadoras, muchas familias pobres pero no indigentes, estaban obligadas a ser deudores bancarios si querían una vivienda. Esa fue responsabilidad del gobierno.

¿No calificaban como familias pobres o de escasos recursos?

- Lo que pasa es que el gobierno tenía una forma de calificar la indigencia y la pobreza muy absurda. Una familia es indigente si gana menos de 21 mil pesos (unos 40 dólares) y es calificada de pobre si gana menos de 42 mil pesos (80 dólares) y eso no se corresponde en nada con la realidad. Por ejemplo, una pareja de la tercera edad en que cada uno tiene un ingreso de 50 mil pesos mensuales (unos 100 dólares) aparece en el sistema como no pobre. Y hay miles de familias cuyo ingreso es de 150 mil pesos (unos 250 dólares mensuales) y no es considerada pobre, se considera que puede tener una deuda bancaria privada para tener vivienda social. Eso es absurdo e injusto. Eso pasa en Chile.

¿Se debió mantener una política de Estado de apoyo a la vivienda social digna?

- Exactamente.

¿Y el gobierno de Ricardo Lagos optó por llevar ese tema al campo de la banca privada?

- Claro. El gobierno se sacó un problema de encima. Los bancos financian, ven cómo cobran, la gente se endeuda y le paga a los bancos. Por eso ahora dicen –medio cínicamente- que es un tema “entre privados”. Y de paso, redujeron formalmente el número de déficit de vivienda. Un derecho social terminó como un negociado para el sector privado.

Pero hay un problema de no viabilidad de ese mecanismo.

- Crearon un tremendo drama porque la gente no le quedó otra que endeudarse y ver si podía pagar la deuda. Y para pagar reducen gasto en alimentación, en educación, en salud y hacen lo imposible por pagar. Y llega un momento en que no pueden.

Algunos dicen, ¿para qué se endeudan?

- Es que el sistema de vivienda social no tiene otro mecanismo para esas familias que ganando cien, doscientos o trescientos dólares mensuales y no son consideradas pobres y entonces su única posibilidad de tener una vivienda social es endeudarse con un banco. Lo otro es postular a la vivienda sin deuda, pero para eso hay que ganar menos de 50 dólares al mes. Es dramático y absurdo lo que ocurre.

Se habló de que surgió un paliativo.

- Sí, están hablando del Fondo de Vivienda Solidaria 2 que justamente es para las familias que no entran en categoría de indigencia o pobreza y tampoco son sujetos de crédito bancario. Recién este año se generará ese fondo. Pero miles de familias ya no tuvieron esa opción.

¿Cuáles son las demandas específicas de los deudores habitacionales?

- Estamos planteando que el dividendo (cuota) mensual que paga una familia no puede ser superior al 10% del ingreso familiar. Planteamos que todas las familias que hayan pagado 10 años o más de su vivienda, les condonen la deuda. Eso lo sostenemos porque una familia que tiene vivienda social lo que tiene que pagar es el valor real de la casa, no el valor comercial ni empresarial. Estamos planteando que las deudas de los adultos mayores tienen que ser condonadas inmediatamente y también familias pobres con un integrante con enfermedad catastrófica porque tienen muchos gastos.

Sin embargo, la Ministra de Vivienda dijo que no se pueden tomar medidas de ese tipo porque hay familias que sí están pagando y sería injusto beneficiar a los que no pagan.

- Nosotros no decimos que el beneficio sea para los que no han pagado. Nosotros decimos que la deuda sea condonada para quienes llevan diez años o más pagando.

O sea que la demanda de ustedes incluye a todos los deudores.

- Es para todos. El caso de los morosos es el más extremo. Pero el problema del pago de la deuda es de todas las familias trabajadoras y pobres. Hay familias que están al día en el pago, pero que tienen un ingreso de 180 mil pesos y pagan 40 mil de dividendo, eso es tremendo. Ahora, quiero precisar algo. La Ministra salió diciendo en televisión que la lista de morosos en Chile no es de más de 3 mil personas en Chile. Eso es mentira. Nosotros hicimos una investigación dentro de nuestra agrupación y solamente en Andha Chile a Luchar hay 4 mil familias morosas, más cientos de familias que han repactado dos o tres veces la deuda, es decir, que en rigor han estado morosos o atrasados.

¿Quiénes son básicamente los deudores y los más afectados por el déficit habitacional en Chile?

- Son familias trabajadoras, de obreros de la construcción, con empleos precarios, que quedan cesantes varias veces en el año, empleados del comercio detallista, trabajadores por cuenta propia, choferes.

¿Creen que el gobierno de Michelle Bachelet puede ser algo más sensible frente a este drama?

- Sensible ya no lo fue. El Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, fue muy claro: no están dispuesto a gastar más dinero en esto. Nuestros dirigentes están conscientes de que de este gobierno no se puede esperar nada. Por eso la única opción que se tiene es la lucha y la presión para que el gobierno suelte las monedas.

Sin embargo ahora dicen que las casas sociales son mejores.

- Hay que verlas. Todavía no se han visto. Muchas veces las casas sociales son proyectadas de una forma y terminan construyéndose de otra forma. Todo el mundo sabe que hay ejemplos de eso. En Lampa se construyeron viviendas sociales super lindas y las entregaron sin escaleras, sin terminaciones internas, los pobladores tenían que poner el piso. A nivel de gobierno hay un avance que son las cantidades de subsidios que se entregan a las familias, eso aumentó, hay que reconocerlo. El subsidio llegaba como tope a las 280 UF y hoy hay un piso de 320 UF, más una serie de asignaciones extras.

Cuando se habla de Andha Chile a Luchar se menciona que se unen en la agrupación comunistas, gente de la UDI, de la derecha, ¿cómo es eso?.

- La agrupación nuestra es de masas. Es muy amplia, solamente en Santiago tiene más de cien dirigentes de base. A nivel nacional debemos tener unos 160 comités de base. Es una agrupación que convoca marchas de ocho mil personas. La marcha más numerosa que hubo en Valparaíso, después de la de los estudiantes secundarios, ha sido la nuestra. El año pasado hicimos una marcha de pobladores en la comuna de Puente Alto y el Gobernador de la zona Cordillera tuvo que decir que fue la marcha más masiva en la historia de Puente Alto. La masividad de la agrupación es producto de un criterio nuestro: el objetivo principal es la lucha por la vivienda y en eso no discriminamos a ningún poblador o dirigente social por su color político. Entonces en nuestra agrupación hay dirigentes sociales que son de izquierda, que son de derecha, que son de centro, que tienen o no tienen partido. En una asamblea nuestra ves dirigentes que son del Partido Comunista, otros que son anarquistas, dirigentes de la derecha, hay algunos que son de la UDI, dirigentes que no tienen partido político y lo que hemos logrado construir es una alianza del pueblo, al interior de la clase trabajadora, independientemente del color político de un poblador. No nos interesa el color político, el color de piel, la religión, si es hombre o mujer, sino que estén dispuestos a luchar por los derechos de la gente.

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