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QUILLOTA.- En sus 85 años de existencia, el diario La Estrella de Valparaíso ha intentado muchas veces aparecer con ediciones especiales para Quillota y alrededores, en vanos esfuerzos por identificarse con la ciudadanía de esta zona. Nunca le ha resultado porque sus editores –instalados en la capital regional– no conocen la idiosincrasia de nuestra gente y cometen desaguisados que, hasta ahora, no habían llegado a la escandalosa irresponsabilidad periodística que dejó de manifiesto el pasado viernes 9 de junio.
En la edición matinal de esa jornada, La Estrella tituló en portada: “Lista negra con clientes de travestis. Vecinos quillotanos indignados sueltan el casete”. Y en su interior entrega una amplia nota asegurando que en un sitio de calle Merced esquina Serrano se reúnen travestis “ofreciendo sus servicios sexuales a vista y paciencia de los transeúntes”.
Anónimos vecinos relatan al diario que han visto cómo “algunos travestis empiezan a masturbar a menores de edad” y acosan a los peatones que transitan por el lugar.
Siempre desde el anonimato, los supuestos “angustiados vecinos” aseguran haber recurrido a la Municipalidad pidiendo solución para este terrible foco de perdición. “El alcalde dijo que nos iba a ayudar y después se hizo el desentendido. No sabemos por qué no ha hecho nada. Llevamos más de cuatro años con el asunto y el alcalde Mella se hace el que no sabe nada”, aparece declarando uno de los anónimos denunciantes, insinuando que el Alcalde de Quillota no tiene interés en poner fin a la situación.
Tanto el supuesto denunciante como el diario mismo –y el periodista que firma la nota– parecen desconocer que frente a hechos delictuosos como el que denuncian, solamente la policía podría actuar; la Municipalidad no tiene facultades para perseguir a los delincuentes.
Pero las insinuaciones siguen. Más adelante, en la crónica aparecen declaraciones de otro reclamante anónimo, que anuncia la publicación de nombres de presuntos “clientes” de los travestis insistiendo: “Eso lo haremos como una medida de presión para que el alcalde nos tome en serio. La verdad es que no sé por qué el alcalde no se pronuncia en el tema. No creo que tenga algo que esconder”.
Indudablemente, se trata de la utilización de un medio de comunicación –supuestamente de mucha trayectoria, tradición y prestigio– para intentar burdamente de enlodar la imagen de la autoridad comunal.
Lo peor de todo es que el diario La Estrella brinda protección a supuestos denunciantes para que publiquen en Internet un listado de supuestos “clientes” de travestis (ver nota aparte).
Lo anterior, promocionando la publicación, por la tarde de ese mismo viernes, de un listado de vehículos cuyos propietarios habrían sido vistos por los misteriosos denunciantes comprando servicios sexuales en la esquina de Serrano y Merced... aunque vecinos del sector aseguran que sólo han visto algún tipo de comercio sexual en los alrededores de calle Serrano... pero con avenida 21 de Mayo, que es donde existe un sauna y casa de masajes, un motel y un prostíbulo disfrazado como centro de espectáculos.
Al anunciar por La Estrella la publicación del listado con 27 nombres de supuestos clientes de los travestis, el anónimo informante incluso compromete a periodistas y medios de comunicación al señalar que “por un travesti que se enojó con uno de sus clientes nos enteramos que hasta gente de algunos medios de comunicación estaban metidos en actos sexuales con travestis”.
La impugnación resulta especialmente grave si se considera que el Código de Ética del Colegio de Periodistas sanciona las acusaciones sin fundamentos contra profesionales y medios, por lo cual cualquier periodista que se sienta afectado podría recurrir al Tribunal de Ética de su organización gremial o a los tribunales ordinarios para denunciar la flagrante infracción.
Director responsable: Miguel Tapia González [director(a)zonaimpacto.cl] · Webmaster : Javier Tapia Donoso