196
30 de mayo de 2006
Rolando CaneloEste es Rolando Canelo, el ex estudiante universitario que se reconoce como neonazi y que fue uno de los dos homicidas del joven punk Ángelo Polo.
Sebastián del Valle TorresLa Fiscalía pide diez años de prisión para este menor, coautor del homicidio perpetrado hace un año en Quillota.

En juicio por crimen de punk surgen detalles sobre organizaciones de fanáticos

Testigo reveló nombres de fanáticos neonazis que operan en Quillota

Por Miguel Tapia G.
De: Semanario Impacto/ La Calera
Fotografías: Héctor Tapia M.

QUILLOTA.- “Rolando (Canelo) y yo somos nacionalistas; Pablo (Caballero) es nacional socialista”.

Este es uno de los muchos detalles que entregó el testigo Fernando Candia, en una nueva jornada del juicio oral que instruye el Tribunal de Garantías de Quillota por el brutal homicidio del joven punk Ángelo Polo Ramírez, perpetrado hace un año por dos estudiantes neonazis.

En la primera audiencia del juicio oral, el ex estudiante de Inglés de la UCV, Rolando Canelo, reconoció pertenecer a un grupo neonazi y haber decidido en la madrugada del sábado 7 de mayo de 2005 efectuar “una barrida” junto a otro adherente al nazismo, el entonces alumno del Colegio Tierra del Fuego iniciales S. del V. T.

Entonces detalló, con absoluta frialdad, cómo interceptaron a Ángelo Polo en el sector de Prat con Condell y lo llevaron –engañándolo con que irían a consumir marihuana– hasta el sitio eriazo de la Rotonda La Palma, donde lo asesinaron con 16 estocadas de cuchillo y nueve martillazos en la cabeza.

Neonazis

Durante el juicio oral quedó en evidencia que al fiscal Hernán Silva y al propio tribunal no les interesó investigar las organizaciones o asociaciones ilícitas de neonazis en la zona, sino solamente se limitaron a establecer cómo ocurrió el homicidio del joven punk, con la mayor cantidad de detalles.

En ese contexto, en las audiencias no profundizaron en los antecedentes que proporcionó el testigo Fernando Andrés Candia Candia, de 20 años, ex alumno del colegio Tierra del Fuego y actual guardia de una empresa de vigilancia.

Se trata de un sujeto de extraña expresión en el rostro, cabellos teñidos color amarillo y bigotillo muy oscuro, quien fue llamado al estrado de los testigos por el fiscal Silva.

Prometiendo decir la verdad, reveló que cursó tercero medio en el colegio Tierra del Fuego en forma normal, pero en cuarto año “empecé a conocer personas cabezas rapadas, nacionalistas unos, nacionalsocialistas otros”, mencionando –a modo de ejemplo- a Mario Moya y Álvaro Ahumada, además del principal imputado en el homicidio, Rolando Canelo y el procesado como cómplice, Pablo Caballero.

“Conversábamos sobre el nacionalismo extremo y el significado de términos como ‘quiero a mi país’, ‘ciudadano condescendiente con la tierra’, ‘compromiso con los ancestros’ o ‘estado nacionalista consistente con su tierra’ e ideas como no permitir la existencia de personas que hacen daño a la nación”.

A éstas las definió como “los flaites, los cumas, los macheteros, extranjeros que vienen a trabajar; delincuentes, drogadictos y prostitutas, entre otros”.

Contra estos grupos realizan acciones de propaganda entre la población en fechas históricas como el 21 de mayo y el 18 de septiembre. Pero también los enfrentan: “Un día equis nos dirigimos a ciertos sectores de la ciudad donde se junta ese tipo de gente y tratamos de imponernos por presencia sobre ellos, obligándolos a huir. Si no, los enfrentamos peleando a combos, patadas, como sea...”

También dio detalles sobre la forma de vestir de los neonazis: botas militares, blue jeans con suspensores, camisa con cuello o polera y chaqueta. “Rolando usaba un cinturón que le habían regalado, con una hebilla con la suástica”, reveló Candia.

Historia de refriegas y enfrentamientos

En febrero del año pasado, Fernando Candia hacía el Servicio Militar pero ya participaba en el neonazismo local. En tal carácter fue detenido por Carabineros una noche cuando efectuaba rayados con spray por las calles de Quillota junto a Rolando Canelo. “Ambos llevábamos un frasco de pintura, pero Rolando además llevaba una daga chica, con la punta directa y mango oscuro, de unos diez a quince centímetros, que se la quitaron los carabineros”.

Ahora el testigo Candia –declarado nacionalista- dijo que no había querido escuchar cuando su amigo Rolando Canelo y el menor S. del V. T. le querían contar cómo mataron a Ángelo Polo. El fiscal Hernán Silva tuvo que recordarle que en sus declaraciones anteriores había dicho lo contrario. Frente a contradicciones, en dos ocasiones intentaron que leyera sus declaraciones anteriores, pero Candia tergiversaba la lectura, así es que en ambos momentos tuvo que hacerlo la juez que presidía el tribunal.

Otra riña y amenazas

Entre los detalles que Candia olvidó haber escuchado, figura la riña que los dos estudiantes neonazis –Rolando Canelo y S. del V.- tuvieron en la noche del viernes 6 de mayo del año pasado con un grupo de punks en la población Corvi de Quillota. Después se fueron a una fiesta en la población Cooperval, donde bebieron cerveza con unas muchachas y más tarde junto a otro menor –M. D. M., de 17 años, quien también declaró en el juicio- se fueron al centro de la ciudad, donde encontraron a Ángelo Polo, lo interceptaron y lo asesinaron.

Al día siguiente, sábado, Fernando Candia y Rolando Canelo fueron al centro para comprar regalos para sus madres (el domingo 8 se celebraba el Día de la Mamá). Candia recuerda que en el sector del Banco Estado se encontraron con un grupo de punks; uno de ellos enfrentó a Canelo diciéndole: “Te piteaste a mi amigo... me las vai a pagar”. Entonces, Candia se alejó del lugar.

Al día siguiente, Canelo le criticó haberlo dejado solo y contó que poco más allá fue interceptado por un punk apodado “Satanás”, quien lo amenazó diciéndole que se iban a “pitear” a todos los nazis en Quillota por haber asesinado a Ángelo.

Director responsable: Miguel Tapia González [director(a)zonaimpacto.cl] · Webmaster : Javier Tapia Donoso