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10 de abril de 2006
Comerciante de barrioMuchos comerciantes de barrio perderán elementos de trabajo y tendrán que cerrar sus negocios por deudas de impuestos que nunca recaudaron.

Por deudas tributarias rematarán herramientas de trabajo a más de 5.000 deudores en Quillota

ZonaImpacto.cl

Son al menos cinco mil los pequeños empresarios, artesanos y comerciantes los que en la provincia de Quillota ya han sido notificados de que les retirarán los bienes previamente embargados para rematarlos, por no haber pagado oportunamente sus compromisos tributarios con el Estado de Chile.

Las notificaciones han estado llegando en las últimas semanas a los domicilios de los deudores, la mayoría de los cuales se han manifestado sorprendidos. No por la notificación, sino por los montos que aparecen debiendo a la Tesorería, que triplican o más la deuda original.

Un mecánico de La Calera, por ejemplo, dice que en 1999, cuando sus clientes entraron en mora, no pudo pagar el IVA.

“Uno tiene que pagar el impuesto del 19 por ciento antes del 12 del mes siguiente al que emitió la factura. Si uno le hace la factura y el cliente no la paga, igual estamos obligados a depositar el monto del IVA en la cuenta fiscal... pero ¿de dónde vamos a sacar si en esos años ningún cliente nos pagaba... o nos pagaban de a poco, seis meses o un año después?”

Así se generó parte importante de la deuda tributaria que hoy les están ejecutando a los morosos tributarios. “No tenemos ninguna posibilidad de pagar –explicó a ZonaImpacto.cl el dueño de una pequeña imprenta-; al contrario, necesitamos ayuda. Porque nuestros clientes no nos pagaron nada, nunca, por la crisis económica. Entonces nosotros tuvimos que pagarle a los maestros, tuvimos que comprar el papel y la tinta, pagamos la electricidad, el arriendo, el agua... y no recibimos nunca nada”.

El criterio de Impuestos Internos es que los pequeños empresarios y comerciantes son meros recaudadores del Fisco y si deben impuestos es porque se quedaron con la plata que le cobraron a sus clientes. “Pero no nos quedamos con el impuesto, porque nuestros clientes no nos pagaron ni la mercadería, ni nuestros servicios ni el IVA”.

El Fisco procede...

En la Oficina Provincial del Servicio de Impuestos Internos de Quillota se explicó a este medio que “las notificaciones de retiro y remate de especies embargadas se han estado despachando porque así procede en cada proceso judicial. No es que este Servicio o la tesorería hayamos resuelto hacerlo ahora”.

Dicen que las instituciones recaudadoras están obligadas por ley a requerir la cobranza judicial en los tribunales cuando los contribuyentes no cumplen sus deberes tributarios.

“Si hemos llegado a esta instancia es porque se han cumplido todas las etapas anteriores: advertencia por correo, cobranza directa, notificación de cobranza judicial, inventario de bienes a embargar, embargo de los bienes, designación de un martillero público por el tribunal y, finalmente, la orden del magistrado de retirar las especies y rematarlas, que es lo que se ha estado notificando en las últimas semanas”.

Oscuros negocios

El jefe de Impuestos Internos de la provincia de Quillota advirtió que “un alto porcentaje de los deudores que están siendo notificados, son personas que se metieron en lo que denominamos ‘industria de las facturas falsas’; es decir, de empresarios que giran facturas para cobrar beneficios tributarios y después no tienen cómo justificar las emisiones. Nuestro servicio hace lo que corresponde no más, que es cobrar los impuestos”.

Ha quedado de manifiesto en este período de cobranza judicial, eso sí, que los deudores morosos por emisión fraudulenta de facturas son muchos más de los que se pudiera imaginar. “Muchas son personas honestas y trabajadoras, pero que fueron tentadas; les compraron facturas por mercadería que nunca vendieron y ahora tienen que pagar impuestos”.

Herramientas de trabajo

Lo más complejo de esta situación es que un alto porcentaje de los deudores tributarios –la mayoría de ellos no se apoderaron de los impuestos sino que nunca recaudaron lo que les debían sus clientes- tuvieron que entregar para embargo o en prenda por sus deudas las herramientas y equipos de trabajo.

Son comerciantes de barrio, pequeños artesanos y microempresarios que viven trabajando a escala mínima, algunos con dos o tres “trabajadores”, que suelen ser familiares o personas muy cercanas.

Este medio conoció casos de talleres mecánicos que entregaron para embargo equipos como alineadores electrónicos de tren delantero o testeadores de sistemas de ignición, o gatas hidráulicas de alto tonelaje. Si les quitan y rematan esos equipos, sencillamente tendrán que cerrar los talleres. Igual que una imprenta que tiene embargadas dos prensas o el restaurant de Quillota que debió dejar que le embargaran los refrigeradores y conservadoras de alimentos.

Hay quienes calculan que más de la mitad de los deudores tributarios notificados de remates, perderán los equipos embargados y no podrán seguir trabajando.

Si la cantidad de cinco mil notificados no sigue aumentando, unos dos mil quinientos centros laborales, talleres y locales comerciales perderían equipos de trabajo y tendrían que cerrar sus puertas en la provincia de Quillota. Ellos quedarían privados de generar ingresos pero, también, tendrían que despedir a sus colaboradores, en su mayoría familiares y trabajadores de confianza.

Es decir, más cesantía... que no se solucionará -¡de manera alguna!- con los planes estatales de empleo de emergencia, que finalmente son soluciones de parche absolutamente irregulares y transitorias.

Director responsable: Miguel Tapia González [director(a)zonaimpacto.cl] · Webmaster : Javier Tapia Donoso