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10 de febrero de 2006
Joven neonaziLos neonazis siguen organizados y atacando en Quillota.

Pandillas neonazis siguen operando impunemente en la zona de Quillota

ZonaImpacto.cl

El fiscal Hernán Silva anunció que en los próximos días formulará acusaciones y pedirá juicio oral contra los neonazis autores del alevoso crimen del joven punk Ángelo Polo Ramírez, que conmocionó a todo el país en mayo del año pasado.

Pero los ocho meses de investigación sobre el crimen en nada han aportado para dejar al descubierto cómo funciona y quiénes están detrás de la red de pandillas neonazis que operan impunemente en la Provincia de Quillota, al igual que en otras ciudades de la Región y en el resto del país.

Los autores del feroz crimen confesaron su participación cuando fueron detenidos, seis días después del bestial homicidio y dos semanas más tarde, cayeron los dos cómplices, también confesos. El delito quedó absolutamente aclarado en pocos días, de tal modo que la ciudadanía esperaba que los ocho meses de investigación se centrarían en desbaratar la red de bandas asesinas que pululan por nuestras ciudades. No fue así.

Bestial homicidio

En la madrugada del 7 de mayo pasado, el estudiante de la Universidad católica de Valparaíso Rolando Canelo Verdejo, entonces de 18 años, y el alumno del colegio Tierra del Fuego de Quillota, iniciales S. del V. T. de 16 años (ahora de 17) salieron a buscar víctimas de las obsesiones que les habían inculcado sus “maestros” neonazis, para agredirlos: vagabundos, pordioseros, homosexuales, punks o travestis. No encontraron al travesti que buscaban, pero se toparon con Polo Ramírez, quien vestía a la usanza de los punks, movimiento del cual se sentía parte.

Los dos neonazis lo abordaron y engañaron para llevarlo al sector de La Palma, donde lo atacaron bestialmente con un martillo y un cortaplumas hasta dejarlo moribundo, desangrándose.

Gracias a antecedentes aportados por otros jóvenes punks, la policía detuvo el 13 de mayo a los dos hechores, quienes confesaron detalladamente su delito. El 25 del mismo mes, y a partir de la confesión de los asesinos, fueron detenidos los dos cómplices, quienes los ayudaron a ocultar las armas.

Pandillas siguen operando

El brutal homicidio impactó a todo el país y las autoridades de todos los sectores y niveles se comprometieron a investigar y trabajar duramente para poner término a la existencia de las criminales bandas neonazis en el territorio.

Hasta ahora, sin embargo, nada se ha hecho efectivo excepto la investigación del Ministerio Público que se basó en la inmediata confesión de los homicidas.

La Fiscalía regional inició indagaciones en toda la Región, producto de lo cual se dio con la identidad de uno de los jefes, quien se desempeñaba como dependiente de una librería en Viña del Mar. Pero el sujeto quedó en absoluta libertad después de declarar ante el Ministerio Público, sosteniendo que su movimiento es ideológico y no violento.

La Cámara de Diputados anunció una investigación a fondo. Lo mismo la Intendencia Regional, los ministerios del Interior y de Educación, la Policía de Investigaciones y Carabineros.

Pero ninguna instancia ha arribado a conclusión alguna.

En la Fiscalía de Quillota, el asunto se cerrará con el juicio oral que terminará dictaminando las penas para los asesinos y sus cómplices.

Entretanto, las pandillas neonazis siguen operando. Cada día aparecen nuevos rayados, especialmente en avenida 21 de Mayo, sector de Charravata y centro de La Cruz, y en las calles de Peñablanca, en Villa Alemana.

Y las bandas de fanáticos siguen atacando a sus tradicionales víctimas.

Jaime Bórquez, padre adoptivo del joven punk asesinado en Quillota, estuvo presente en la audiencia durante la cual el Fiscal puso término a la etapa investigativa.

En la ocasión, Bórquez declaró que las bandas neonazis "siguen operando, no los han perseguido como debe ser... Los neonazis son unos malditos, no merecen estar libres; en el sur mataron a un joven, en Santiago pasó algo similar, hay gente adulta detrás de esto".

Aún profundamente consternado, Bórquez expresó que los asesinos " no merecen estar libres Todos estos meses (de prisión) no les han servido de nada, incluso uno salió riéndose de la audiencia, no han mostrado ningún arrepentimiento".

Escasos antecedentes

En lo concreto, pocos son los antecedentes que se han logrado reunir sobre los neonazis en esta zona.

Lo concreto es que existen y obedecen a una organización jerarquizada. Reciben instrucciones por correo electrónico o a través de páginas de Internet con dirección variable. Se reúnen esporádicamente en sectores rurales.

El grupo que opera en Villa Alemana, tendría como lugar de encuentro una parcela de avenida Hipódromo, en Peñablanca y los que tienen aterrorizada a parte de la provincia de Quillota se encuentran en un predio de Pocochay, en La Cruz.

Este medio recibió antecedentes de origen fidedigno en el sentido que el grupo de fanáticos que opera en Quillota estaría formado por no más de 20 jóvenes de entre 14 y 28 años, casi todos estudiantes. Se asegura que el grupo surgió al alero de un profesional civil, ex cadete de la Escuela Militar, que falleció hace algunos meses y que ahora actuaría como “instructor y guía” un familiar muy cercano al fundador de la banda.

La principal característica del grupo es el absoluto blindaje de la identidad del jefe, incluso desconocida para muchos de ellos. Y que se juntan en pequeñas cantidades –tres a cuatro- cada noche en distintos domicilios, incluyendo casas de Quillota y la Calera.

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