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31 de enero de 2006

Programa de Bachelet compromete máxima prioridad al tema de derechos humanos

“Prioridad principal” tiene en el programa de Gobierno de Michelle Bachelet la promoción del respeto a los derechos humanos en la más amplia gama de contenidos.

El referido Programa contiene un amplio detalle de la orientación y acciones que la actual Presidenta electa comprometió ante la ciudadanía nacional para cumplir durante su mandato, que se iniciará el 11 de marzo próximo.

Considerando la necesidad de dar la más amplia difusión a estos compromisos, tres días después de la elección –el miércoles 18 de enero- Amnistía Internacional publicó el presente documento en su sitio www.amnistia.cl y ahora, ZonaImpacto.cl lo reproduce íntegramente.

Un país sin exclusiones

Será prioridad principal de nuestro Gobierno procurar la erradicación de toda forma de discriminación por motivos de raza, color, género u orientación sexual, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, condición o estatus de inmigrante, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social.

Chile somos todos. Lo forjamos entre todos y lo construimos para todos. La sociedad se constituye a través de innumerables formas de relaciones entre las personas, en el intercambio de ideas y sueños y, sobre todo, en la vivencia común de emociones y afectos. Cuando somos capaces de vivir juntos forjamos una identidad, un proyecto compartido.

Decir que Chile somos todos significa algo simple: queremos un país sin exclusiones. La discriminación sigue asolando a nuestro país. No seremos un país desarrollado mientras persistan las barreras basadas en el prejuicio y la intolerancia que impiden a algunos chilenos ejercer sus derechos y desplegar sus potencialidades. Éste es el mayor imperativo ético que tenemos por delante.

Podemos obtener grandes logros en aspectos materiales. Sin embargo, mientras no eliminemos las discriminaciones que persisten en nuestra sociedad, mientras no acabemos con las desigualdades de género, mientras no curemos la herida de los derechos humanos, mientras no logremos la plena integración y desarrollo de los pueblos indígenas en armonía con su identidad, mientras no fomentemos nuestra cultura, no habremos alcanzado el sueño compartido de un país pequeño que brinda progreso y justicia para todos y con todos.

Discriminación

Será prioridad principal de nuestro Gobierno procurar la erradicación de toda forma de discriminación por motivos de raza, color, género u orientación sexual, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, condición o estatus de inmigrante, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social.

Hemos avanzado mucho, pero otras naciones han hecho mucho más. Necesitamos reformas legales y políticas educacionales que promuevan la tolerancia y la igualdad. Hace falta un esfuerzo de prevención de la discriminación.

Los valores de la igualdad

Implementaremos programas de educación y difusión para fomentar la apreciación de la pluralidad y la tolerancia.

Apoyaremos el proyecto de ley antidiscriminación. También toda medida legislativa y administrativa tendiente a establecer recursos judiciales y/o administrativos eficaces para resolver reclamos por discriminación arbitraria.

Estableceremos un Código de Ética Pública para las reparticiones del Estado. Este código prohibirá todo tipo de discriminación arbitraria en los procesos de contratación, trato y promoción de funcionarios públicos.

Implementaremos una política indígena, basada en su desarrollo e identidad, que combata activamente la discriminación que sufren nuestras etnias.

Promoveremos la libertad de culto, el desarrollo de todos los credos y velaremos por la libre expresión de los diversos cultos en la sociedad. Promoveremos, a su vez, que los establecimientos de enseñanza municipalizados puedan ofrecer educación religiosa de los diversos credos a sus alumnos, a elección de éstos o sus padres, o actividades alternativas de formación cívica y ética para quienes no profesan ningún credo religioso.

Igualdad de género

Las mujeres son aún discriminadas en Chile. Hemos avanzado mucho: lo que hasta hace 15 años habría sido impensable, hoy es posible. Pero todavía que-da un largo camino por recorrer.

En lo político, conformaremos un Gobierno paritario entre hombres y mujeres en los cargos de designación presidencial. Impulsaremos una Ley de Cuotas para corregir el déficit de representación política femenina (lo que se une con la reforma del actual sistema electoral binominal).

En materia de justicia, incorporaremos a la formación de jueces, fiscales y defensores nacionales nociones sobre derechos humanos de las mujeres.

Impulsaremos campañas públicas de prevención, denuncia y erradicación de la violencia contra las mujeres. Ampliaremos el programa de casas de acogida para las víctimas de violencia familiar, a la vez que impulsaremos reformas e iniciativas legales y administrativas para asegurar el cumplimiento de las medidas de protección decretadas por los tribunales.

Propondremos modificaciones a la Ley de Acoso Sexual, que contemple esta situación en el ámbito escolar, laboral y público, penalizándolo de manera eficaz.

En salud, garantizaremos el derecho a la continuidad de la educación de la adolescente embarazada o madre, a través de modificaciones legales que introduzcan mecanismos efectivos de fiscalización y sanción. Erradicaremos la discriminación contra las mujeres en edad fértil en los planes ofrecidos por las isapres.

En el ámbito del trabajo, fomentaremos el ingreso de la mujer a la fuerza laboral. Aplicaremos un vasto plan de cuidado infantil y educación preescolar para los hijos de las madres trabajadoras.

Discapacidad y derechos

Según los últimos estudios, existen en Chile más de dos millones de personas que sufren algún tipo de discapacidad. Muchas de ellas son abiertamente discriminadas y no pueden ejercer en plenitud sus derechos como ciudadanos. Tenemos que hacer más por nuestros discapacitados. Su integración social no es sólo un imperativo ético: es también una oportunidad.

Garantizaremos gradualmente la libertad de desplazamiento y acceso al espacio físico, transporte público y tráfico aéreo. Fiscalizaremos y sancionaremos a quienes no cumplan con las adecuaciones previstas por la ley para el acceso de las personas con discapacidad al espacio físico y construcciones de recurrencia pública; implementaremos un fondo especial de habilitación de accesos; procuraremos medidas de adecuación del transporte público; y materializaremos la promulgación inmediata de la Normativa de Seguridad para el Uso del Transporte Aéreo de Pasajeros con Necesidades Especiales.

Estableceremos subsidios a la capacitación, la remuneración y la infraestructura física de las empresas que contraten personas con discapacidad.

Promoveremos el uso del lenguaje de señas y los subtítulos en la televisión, especialmente en los noticiarios y en las franjas de propaganda política.

Implementaremos Centros de Rehabilitación con Base Comunitaria. La meta es que para el año 2010 al menos el 50 por ciento de las comunas de Chile tengan este tipo de centros.

Minorías sexuales y respeto

Debemos fomentar una cultura de respeto y valoración de las personas por sus ideales, por su trabajo, por sus capacidades. El Chile que queremos debe saber acoger a todos sus ciudadanos, sea cual fuere su orientación sexual. Tenemos que reconocer que como sociedad hemos sido injustos en esta materia. Muchas veces nos hemos burlado, muchas veces hemos discriminado.

Propondremos legislar para entregar estabilidad jurídica básica a las parejas de hecho, independientemente de su composición, y regular la adquisición de bienes comunes, derechos hereditarios, cargas y beneficios de seguros, entre otras materias civiles.

Incorporaremos en las mallas curriculares contenidos específicos sobre educación sexual, enfatizando el respeto a las minorías sexuales.

Crearemos al interior del Ministerio de Educación una instancia de protección y asistencia para alumnos y alumnas afectados por prácticas discriminatorias.

Chilenos en el exterior, inmigrantes e integración

Chile somos todos, los que están adentro y los que están afuera. Durante décadas, miles de chilenos se vieron obligados a salir del país por razones económicas o políticas. Esto se acentuó durante la dictadura, cuando cientos de miles fueron exiliados. Los chilenos fueron acogidos cariñosamente por países amigos. Si queremos una sociedad más justa, diversa e integradora debemos incorporar a los compatriotas en el extranjero. También nos llegó la hora de devolver la mano a las naciones amigas. Hoy Chile recibe a miles de extranjeros cada año. Ésta es una realidad nueva, que debemos ver bajo el prisma de los derechos ciudadanos.

Respecto de los chilenos residentes en el exterior, continuaremos trabajando para que cuenten con los mismos derechos ciudadanos que sus compatriotas en el interior, en particular el derecho a votar.

Impulsaremos la dictación de una nueva ley de extranjería, que recoja la realidad actual de Chile como país receptor de cuotas significativas de inmigrantes. Adecuaremos esta legislación a los acuerdos y convenios internacionales firmados por Chile en esta materia, al tiempo que impulsaremos la incorporación de la temática migratoria en convenios de integración y acuerdos multilaterales, especialmente dentro de la región. También incluiremos la temática de la inmigración en el currículum educacional.

Derechos humanos

Chile somos todos y lo hemos construido entre todos. Lo hemos construido sobre la base de nuestros logros y esperanzas, pero también a partir de dolores y tragedias. Hemos aprendido de nuestro pasado. No hace mucho, a propósito del Informe Valech, los chilenos realizamos una profunda reflexión colectiva acerca de nuestra historia. Como sociedad hemos crecido. Hoy no aceptamos ni justificaciones ni explicaciones ni dobleces en materia de violaciones a los derechos humanos.

Sabemos muy bien que los derechos humanos constituyen uno de los pilares fundamentales de la ética política contemporánea y que se hallan indisolublemente enlazados con la idea misma de democracia y del Estado de Derecho.

Nuestra Constitución Política establece claramente la obligación de respetar, garantizar y promover los derechos humanos. Chile ha suscrito tratados internacionales y se ha sumado a resoluciones de organismos multilaterales que garantizan esos mismos derechos. Es nuestro deber incorporar n los planes y políticas gubernamentales, con la debida prioridad, iniciativas dirigidas a cumplir estas obligaciones morales y legales.

Hacia un Programa Nacional de DD.HH.

Varias resoluciones de organismos internacionales encarecen a los gobiernos diseñar un programa nacional de derechos humanos. Numerosas naciones, entre ellas algunas hermanas repúblicas americanas, han elaborado tales planes.

Impulsaremos la elaboración de un Programa Nacional de Derechos Humanos como una política de Estado. Con ese fin, realizaremos un diagnóstico de las principales necesidades institucionales, legales y de políticas públicas en esta materia, para lo cual se convocará a una amplia participación de órganos del Estado, partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil. El programa establecerá prioridades y un calendario para el cumplimiento de las distintas metas que se fijen.

No hay mañana sin ayer

Las violaciones a los derechos humanos del pasado no pertenecen solamente al ayer. Si no se reconocen y sancionan, continúan dañando a las víctimas y a sus familiares, y comprometen los esfuerzos de reconstrucción política y moral del país.

Terminaremos de conocer la verdad. Durante los gobiernos de la Concertación, el país ha avanzado en la revelación y reconocimiento de la verdad respecto de las más graves violaciones de los derechos humanos cometidas durante el régimen militar, así como en otorgar reparaciones e impartir justicia.

Persiste aún, sin embargo, la necesidad de hacer todo lo humanamente posible para esclarecer la verdad respecto de los detenidos desaparecidos cuya suerte o paradero todavía se desconoce. Impulsaremos todas las medidas de orden legal y de reforzamiento de la acción judicial para avanzar eficazmente hacia este objetivo.

Crearemos un Archivo Nacional de la Memoria para preservar debidamente y difundir la documentación sobre derechos humanos, emanada de las comisiones de verdad que funcionaron por iniciativa de los gobiernos anteriores de la Concertación, y la información que está en poder de las organizaciones de defensa de los derechos humanos.

Protección y promoción de derechos fundamentales

Durante los últimos 15 años hemos dado prioridad a la reforma de las normas más abiertamente antidemocráticas de nuestra Constitución. Habiendo conseguido ese objetivo, hoy podemos entrar en una nueva etapa de protección al ciudadano.

Impulsaremos la creación del Defensor del Ciudadano, que será una institución estatal autónoma, de carácter no jurisdiccional, encargada de velar para que las distintas reparticiones de Gobierno respeten y garanticen los derechos funda-mentales de las personas.

Promoveremos la ratificación de los principales tratados y protocolos internacionales de derechos humanos a los que el Estado de Chile aún no adhiere. En particular el Estatuto de Roma, que crea la Corte Penal Internacional, el Protocolo Facultativo de la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura, el Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y el Protocolo de San Salvador, sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Libertad de expresión

Queremos un Chile donde los ciudadanos se expresen con la mayor autonomía, donde la información fluya con total libertad. El país ha avanzado en derogar varias de las normas constitucionales y legales más objetables que imponían formas de censura o restringían de otro modo la libertad de expresión. Pero toda-vía es posible avanzar más.

Hemos avanzado con la aprobación de la ley de desacato. Legislaremos para impedir formas de restricción judicial de la libertad de expresión. Propiciaremos una legislación para la debida protección de la honra y privacidad, así como recursos expeditos y eficaces para que las personas puedan acceder a informaciones sobre ellas contenidas en registros o bases de datos, conocerlas, solicitar que se corrijan y obtener seguridades de que no se utilizarán indebidamente.

Pueblos originarios

Como sociedad tenemos una deuda con nuestros pueblos originarios. Estamos comprometidos con el nuevo trato que el Estado chileno ha ofrecido a los pueblos indígenas. Si Chile somos todos, debemos preocuparnos especialmente por nuestras raíces. Queremos desarrollo para nuestros pueblos indígenas, pero desarrollo con identidad. Nos sentimos orgullosos de nuestro pasado, de nuestra gente y de nuestra tierra.

Cumpliremos los compromisos pendientes que hemos asumido como Estado. Esto comprende los compromisos contraídos a partir del Nuevo Trato en abril de 2004, aquellos que dicen relación con el Fondo de Tierras y Aguas y el Fondo de Desarrollo Cultural de la Conadi. Impulsaremos urgentemente el reconocimiento constitucional de los pueblos originarios. Esta modificación debió haber sido incluida en el paquete de reformas aprobada en septiembre de 2005. Consensuaremos con los dirigentes indígenas una redacción del texto a proponer al Congreso Nacional apenas se inicie el nuevo Gobierno.

Ratificaremos convenios y daremos relevancia a los compromisos internacionales en materia de derechos indígenas, apoyando las propuestas de Naciones Unidas

En ese sentido; fortaleceremos la relación de Chile con el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe.

Daremos alto rango político a las políticas indígenas a través de la creación de una Subsecretaría de Asuntos Indígenas en el Ministerio de Planificación. Esta entidad concentrará y coordinará los diversos esfuerzos gubernamentales destinados a potenciar los derechos y el desarrollo de nuestros pueblos indígenas.

Promoveremos la investigación y difusión de nuestras raíces culturales originarias y estableceremos una política de estudios y difusión de los idiomas de los pueblos originarios.

Estableceremos un ramo especial de Historia de nuestros pueblos indígenas para la enseñanza media y básica. Expandiremos los programas de educación intercultural bilingüe.

Diseñaremos políticas de fomento y protección del patrimonio cultural, arqueológico y natural de nuestras comunidades. Apoyaremos especialmente el emprendimiento en esta área para, con aportes públicos y privados, fomentar actividades como el etno y ecoturismo, y diversas formas de productividad, en un marco de desarrollo con identidad.

Director responsable: Miguel Tapia González [director(a)zonaimpacto.cl] · Webmaster : Javier Tapia Donoso