He visto esta escena muchas veces en los últimos años. Te encuentro hurgando bolsillos en la ropa que tienes colgada –ternos, chaquetas, parkas y pantalones- por si encuentras monedas olvidadas. Muchas veces, la búsqueda resulta y encuentras 100 ó 200 pesos e incluso hasta algún billetito de a mil.
Pero te alejas del clóset decepcionado. Se te nota en el rostro.
Te lanzo el comentario para que adviertas que he llegado y comenzar a conversar:
Está escasa la plata, ¿no?
- No tenemos nada y los víveres ya escasean... pero vivimos dignos y tranquilos.
¿A quiénes te refieres?
- A mí y a los millones de pobres que, como yo, estamos en esta situación porque no hemos perdido la dignidad apropiándonos de riquezas que no nos corresponden.
Me tinca que estás pensando en los Pinochet...
- Efectivamente. Porque los veo que van cayendo uno a uno y ninguno puede convencer a la Justicia ni al país que no sabe de dónde les apareció tanta plata en sus cuentas corrientes.
Supongo que lo que pasa con los Pinochet ya no te sorprende...
- No me puede sorprender que sean todos ladrones cobijados en la sombra de un asesino, porque ya a comienzos de la dictadura, junto a un grupo de amigos, advertimos a todos quienes nos escucharan que la campaña para el “Fondo de la Reconstrucción” era un fraude.
¿Y lo fue?
- ¡Por favor! Hace ya muchos años, incluso antes que se iniciara la recuperación democrática, el robo de las joyas que la gente donó en 1974 ha pasado a ser motivo de chistes muy arraigados entre los chilenos. Porque todos sabemos que Pinochet, doña Lucía y todos quienes los rodeaban, se quedaron con las cosas y engañaron a toda la población.
Sí, pero todavía hay gente que se sorprende.
- Es que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Muchas personas me han confesado que sabían o intuían que además de asesina, esta gente también era ladrona. El problema es que muchos se aferran a la justificación de que “no sabían”. Como Lavín, por ejemplo.
Ahora se involucra hasta a los nietos...
- Es que ellos heredaron en vida. Y tanto hijos como nietos, al recibir los jugosos donativos que les fueron entregando a escondidas, desde cuentas camufladas, tuvieron que saber que se trataba de platas mal habidas, No creo que más encima sean tontos...
Uno nunca piensa que sus cercanos van a estar cometiendo fechorías...
- Eso siempre y cuando tus cercanos no sean criminales o no se crean omnipotentes. Pero este es el caso contrario: hijos y nietos de Pinochet supieron siempre que el jefe del clan era un empleado público con sueldo de militar, que por mucho que lo haya arreglado él mismo, no daba para comprar tantas propiedades, para vivir con tanta riqueza ni para recibir herencias en vida tan contundentes.
Ahora el ministro hasta está haciendo tasar los bienes muebles e inmuebles...
- Lo sorprendente es que no se haya hecho antes. Si desde el comienzo de las investigaciones se cuenta con una lista de las propiedades de Pinochet y su mujer. ¡Es interminable! ¡Ningún soldado ni Jefe de Estado honesto podría haber comprado tantos bienes raíces con sus ingresos normales!
Esta vez, el ministro en visita advirtió con anticipación que sometería a proceso a la mujer e hijos del dictador.
- Claro, pero lo hizo de buena fe porque estos delincuentes quieren hacer creer que los jueces son comunistas, socialistas o que obedecen órdenes del Gobierno y los están persiguiendo nada más que por llevar el apellido Pinochet.
Ellos afirman que se trata de persecución política...
- Eso dicen, pero no han podido explicar cómo puede ser persecución política que les hayan sacado la cuenta de sus enormes ingresos y hayan descubierto que no pagaron los impuestos que ordena la ley; es decir, engañaron al Estado y no saben cómo justificar los dineros que tienen en cuentas camufladas.
La mayor de las hijas incluso se fue a Estados Unidos y pidió asilo político...
- Esa mujer no sabe el tremendo ridículo mundial que está haciendo. Ella mejor que nadie sabe cómo está cada uno comprometido con el enorme fraude que le hicieron al país.
¿Por qué ella?
- Porque fue a primera de las hijas del dictador que obtuvo grandes utilidades gracias al poder que ejercía su padre. Al menos, la movida de los seguros fue lo primero que se supo públicamente.
¿Cómo y cuándo fue eso?
- Fue por los años ’80 y no recuerdo qué medio lo denunció; debe haber sido una de las revistas Cauce, Apsi o Análisis. En la época se demostró que Inés Lucía Pinochet Hiriart aparecía como representante o ejecutiva de ventas del ISE, Instituto de Seguros del Estado, cobrando más de un millón de dólares en comisiones.
Como cualquier vendedor, supongo...
- Pero muy feo y sucio. Primero, porque el ISE era una institución fiscal; por lo tanto estaba bajo la tuición –y, en dictadura, bajo las órdenes- del padre de la ejecutiva de ventas. Segundo, porque el ISE nunca usó ni necesitó de este tipo de representantes, porque tenía sus propios negocios. Y tercero, porque Inés Lucía aparecía vendiendo seguros del Estado a instituciones del Estado como Ferrocarriles, ministerios, hospitales, Corfo y otras.
¿En qué quedó esa denuncia?
- En lo de siempre: Pinochet hizo silenciar el medio, se querelló, hubo clausura y persecución contra los periodistas. Pero la fortuna que recibió Inés Lucía quedó para ella y nunca respondieron ante la Contraloría ni en tribunales. mucho menos ante la opinión pública.
Augusto Pinochet Hiriart fue el único hijo del de dictador que no fue procesado en esta causa...
- No, porque como ha sido harto loco, su padre dejó de favorecerlo con la repartija de la fortuna.
¿Tal vez alguna vez quiso saber de dónde procedía la fortuna?
- Él siempre lo supo, pero como tiene ciertos arranques protagónicos, tal vez habló más de la cuenta. Además, papá y mamá Pinochet tenían otro preferido: Marco Antonio.
Augusto hijo y Marco Antonio, parece que no se llevan muy bien...
- Es que Augusto habla demasiado. Y no hace mucho insinuó algo bien oscuro sobre Marco Antonio; creo que por eso lo alejaron definitivamente del resto de la familia.
¿Cómo fue?
- En una entrevista, le preguntaron si sabía de dónde procedía la fortuna de su hermano menor. Entonces relató que siendo muy joven, Marco Antonio hizo un curso de piloto de avión. Y que era muy loco y vividor, y como no debía estar muy expuesto aquí, mejor se fue a estados Unidos. Allá, según Augusto, su hermano menor consiguió un empleo muy bueno, pero también muy extraño. Explicó que Marco Antonio ejercía como piloto de una flota de aviones que transportaban pequeños bultos, pero sólo en viajes nocturnos. Y que le pagaban muy, pero muy bien...
Da para suspicacias ¿no?
- Mucho más que para suspicacias, porque si eso lo relacionamos con el contenido del libro “La delgada línea blanca”, podemos sacar conclusiones muy, pero muy oscuras.
¿Qué dice el libro?
- Ahí el periodista Rodrigo de Castro “establece la existencia de vínculos entre el narcotráfico, el tráfico de armas y agentes del régimen de Pinochet, develando el origen del enriquecimiento ilícito de algunos”. Te cito palabras textuales del comentario del libro publicado en la revista “Aurora Regional”.
¿O sea que el asunto va para largo?
- Para muy largo y no va a terminar jamás, porque antes se va a morir el ex dictador y todos lo van a responsabilizar a él de los fraudes. Con Pinochet muerto, también van a lograr silenciar para siempre el origen de la inmensa fortuna de la familia.
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