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13 de enero de 2006
General Eduardo AldunateGeneral Eduardo Aldunate, ex DINA hoy Comandante de las fuerzas de la ONU en Haití.

La ONU debería tener un mecanismo para declarar persona non grata

Por F. Ruíz
Representante Permanente de la AICT ante la ONU en Ginebra
Gentileza: Pedro Alejandro Matta

La Organización de las Naciones Unidas, reserva moral de la humanidad, ha hecho grandes aportes, desde que fue fundada en junio de 1945, siguiendo los hitos marcados por los nuevos principios políticos establecidos por la revolución francesa, en particular en el terreno de los derechos humanos. Sin embargo, se ha enredado a la hora de aplicarlos; antes se decía que era por culpa de los soviéticos y ahora debe ser por culpa del terrorismo (es decir el que hacen los otros).

La incapacidad de aplicar prácticamente sus normas -que los propios integrantes de la ONU se dictan- es un factor de desprestigio a largo plazo aunque siempre se puede decir que como la ONU no tiene capacidad propia para implementarlas, su puesta en marcha dependerá finalmente de los propios países interesados.

Caso aparte es cuando es mandatada para intervenir en los asuntos internos de uno de sus miembros en situación de grave crisis y siempre que sea el Consejo de Seguridad que se lo ordene.

Pero a corto plazo hay otros factores que desprestigian la credibilidad moral de la ONU y que son preocupantes para todos.

Waldheim, personna non grata

Recordemos el escándalo que para la ONU -y para los que creemos en el multilateralismo- significó la reelección de Kurt Waldheim en el puesto de Secretario General (1971-1981), quien había ocultado su pasado de militar de la Wehrmacht; estuvo en tareas de "inteligencia" como se les llama púdicamente ahora. Además logró ganar la elección a la presidencia de Austria (1986-92). A pesar de todos los esfuerzos que se hizo por parte de los familiares de las víctimas y de las ONGs, no se le logró destituir de su sillón presidencial ni llevarlo a juicio, aunque sí aislarlo y desenmascararlo.

Su pecadillo de juventud fue haber sido oficial del ejército alemán justo cuando éste masacró a la población civil de la ex Yugoslavia. Waldheim aseguró que nunca tuvo conocimiento de estos hechos. El papa Woytila fue uno de los únicos que le abrió puertas y brazos al renegado austriaco, fiel a su política conservadora (por decir lo menos). El mundo, en cambio, lo declaró personna non grata.

Vergüenza chilena

Chile fue un país muy conocido durante los largos años de la dictadura, en la Asamblea General de la ONU y lo atestigua una veintena de resoluciones que condenaron la dictadura cívico militar que se apropió del poder político del estado un 11 de septiembre.

De alguna manera esta práctica condenatoria anual legitimó el rol moral de la instancia internacional, aunque no debemos dejar de lado el fuerte influjo de los familiares de las víctimas y de sus amigos (abogados, ONGs, iglesias, partidos políticos, gobiernos, etc.), que mantuvieron una denuncia permanente.

Sin embargo, la ONU vuelve a las andadas y sin asomo de pudor ha nombrado en un alto cargo de responsabilidad a otro ex oficial que también perteneció a un organismo de inteligencia militar (como se les llama en Chile) a pesar de que está demostrado que no son tan inteligentes. Así pues, como por casualidad nos hemos enterado de que un ex oficial de la CNI asumió el alto puesto de principal defensor de los valores morales de la humanidad en Haití.

El general chileno que dirige la Minustah y que fue recomendado por el gobierno de la Concertación para esta importante tarea, sigue feliz defendiendo ahora los más puros valores de la Humanidad de los que la ONU es la depositaria.

Oportunamente, la ministra de Defensa Michelle Bachelet lo había promovido al generalato y el presidente Lagos lo había recomendado cálidamente para estas altas responsabilidades internacionales sabiendo ambos –como lo han confesado- que trabajó para una organización criminal, al menos en 1978.

A pesar de que sabían que existe un testimonio que lo sindicaba como agente de la DINA; es decir, ya anteriormente era uno de 'inteligencia'.

La propia hija del malogrado diplomático español Carmelo Soria es quien no trepidó esta vez en hacer la nueva denuncia indicando la connivencia entre el ahora alto funcionario internacional y los asesinos del que habría podido ser su colega.

El ejército “siempre vencedor” había maniobrado hábilmente y dado un salto cualitativo y cual moderno Prat se lanzaba al abordaje del pisoteado Haití para ejecutar esta vez no a víctimas civiles indefensas sino que una Operación de Paz con todas las de la ley y con el respaldo de la comunidad internacional.

Un zapato chino

Fue una arriesgada operación de cirugía mayor de su imagen pública (tan vapuleada por la comunidad internacional con tantas condenas) la que emprendieron en Haití.

Otrora el falso capitán general acostumbraba decir que tenía su biblioteca tapizada con las condenas de la ONU dejando así entrever que la opinión pública internacional no le merecía el más mínimo respeto. Y al parecer no ha cambiado tanto esa evaluación pues –como dice el rumor- promociones enteras habrían pasado por las estructuras de la 'inteligencia' chilena y eso se traduciría en que hoy día por lo menos un tercio de los generales son de inteligencia.

En menudo zapato chino se encuentran los miembros de la coalición de gobierno para lograr acomodarse con los valores democráticos que exige toda sociedad libre. Y todo por no haber combatido la impunidad en las fuerzas armadas chilenas pese a sus promesas.

¿Política del avestruz?

La ONU y el Jefe de las operaciones de paz el francés Jean-Marie Guéhenno, siguen manteniendo un silencio injustificable, siguiendo con su costumbre de reaccionar a regañadientes, así como lo hizo con los asesinatos de sus funcionarios Olivares y Soria. Esperan probablemente que el gobierno de Lagos dé el primer paso para no tener que hacerlo ellos.

Desgraciadamente con esta política del avestruz lo que demuestran es su corrupción y poco interés en combatir la impunidad. Escoger a un ex miembro de la CNI, organización que cometió crímenes de lesa humanidad, para defender los valores universales de los derechos humanos, es una idea digna de Orwell…y que éste me perdone por el insulto que le hago a su memoria.

¿Quién habrá sido el artífice...? ¿Cheyre? ¿El actual ministro de Defensa? ¿O quizás alguien de inteligencia militar?

En todo caso el prestigio de Chile y el de las Operaciones de Paz han sufrido un golpe mayúsculo que daña gravemente su credibilidad.

Nota de la Redacción:

Al cierre de esta nota, el teniente general Eduardo Aldunate Herman –a quien se refiere el artículo de F. Ruiz- había asumido el mando interino de todas las fuerzas de paz de la ONU en Haití tras la muerte del general brasileño Urano Teixeira Da Matta Bacellar, quien comandaba la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití y se habría suicidado.

En cuanto a la trayectoria de Aldunate, obtuvimos los siguientes datos:

El General Eduardo Aldunate Herman ingresó a la Escuela Militar en 1971, egresando como oficial del Arma de Infantería en 1973. Estuvo asignado a la DINA. Es oficial de Estado Mayor y Profesor de Academia, en las asignaturas de Estrategia e Historia Militar. En sus últimas destinaciones se ha desempeñado como Comandante del Regimiento de Infantería N° 17 “Los Ángeles”, Director de la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales, Profesor en el Colegio Interamericano de Defensa y Director General de Movilización Nacional. Es casado y padre de cuatro hijos.

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