187
13 de enero de 2006
Ariel SharonEl legado de Sharon no garantiza la paz ni el Estado Palestino.

El legado de Sharon, según los palestinos

Por Comité Democrático Palestino - Chile / 9 de Enero del 2006
Fuente: Comité Democrático Palestino Chile - Departamento de Prensa
ABC de España

Y, terminó la era de Sharon. Fueron más de cinco décadas de historia teñida con sangre y muertes. A pesar de la mediática operación de “lavado de imagen”, no se puede olvidar su brutal pasado, como miembro de la banda terrorista Haganá en 1948, las masacres de Quibya donde fueron asesinados 69 palestinos en su mayoría niños y ancianos, las masacres de Sabra y Chatila, las masacres de Jenin, Gaza, Rafah, los asesinatos selectivos, destrucción masiva de las ciudades palestinas, etc.

¿Qué paz...?

Sin embargo, un aspecto aún más nefasto de estos crímenes ha sido su política de “paz”, donde pretendía un arreglo al margen de toda legalidad y una paz de acuerdo a sus propios criterios.

Una Paz con asentamientos en los territorios palestinos, una paz con la población palestina rodeada de muros, una paz con permanente control militar israelí, una paz con un estado palestino fragmentado, títere y desarmado. Es decir todo lo contrario a cualquier tipo de arreglo pacifico.

Sin embargo, no faltaron los que aplauden la “valentía y coraje” de este “hombre de paz”.

Sin bucear demasiado en su pasado, basta hacerlo en el presente. Algunos de esos hechos consumados de las políticas de Sharon, de la estrategia avanzada para después de las elecciones del 28 de marzo en las que pensaba arrasar, dejan bien a las claras que esa paz que algunos analistas olvidadizos asocian a la oronda figura de Sharon era o sería demasiado particular, personal, sionista.

Bastan algunos ejemplos, que no todos.

Desde su llegada al poder en 2001, también después de la evacuación de Gaza (no se fueron del todo, sigue bajo control israelí el espacio aéreo y marítimo), no se ha detenido la anexión de Jerusalén Este y de los asentamientos cercanos al Estado, cuya “capital”, no reconocida por la comunidad internacional, según Sharon seguirá siendo «eterna e indivisible» por mucho que la reclamen los palestinos y el mundo entero.

Estado Palestino ¡imposible!

El primer ministro hebreo, ya en campaña con su nuevo partido, Kadima, hablaba de realizar una vez más concesiones dolorosas en Cisjordania, habitada por 250.000 colonos judíos (más de 400.000 si se suma el Este de Jerusalén) y poblada de bloques de asentamientos, verdaderas ciudades en territorio ocupado.

Así, Sharón apostaba por evacuar en principio las colonias aisladas y de difícil y cara protección militar, manteniendo las otras, la gran mayoría, lo que haría imposible la creación de un Estado palestino viable, contiguo y continuo.

A ello habría que sumar el muro ilegal que se construye en parte de territorio ajeno. Todo con el objetivo de crear lo antes posible y de manera unilateral las nuevas fronteras de Israel. Hecho consumado que luego será el principal escollo en una negociación imposible entre las partes.

Sin olvidar el control garantizado de Israel de los principales acuíferos de la zona; de los espacios aéreo y marítimo de Gaza; de la intensificación de la colonización, en contra de aquella Hoja de Ruta, parida bajo la anestesia israelí (14 de sus puntos clave fueron rechazados por Tel Aviv) y enterrada con el año que acabamos de comenzar, aunque nunca asomó demasiado la cabeza de la trinchera.

Sharon ya no es el mismo, pero...

Por no hablar de los refugiados palestinos de regreso utópico; de los presos liberados a cuentagotas mientras otros activistas y miembros de la resistencia palestina son encarcelados a puñados; de la conexión desviada entre promesas incumplidas entre Gaza y Cisjordania; de la libertad militar israelí para regresar, por razones de seguridad, al mismo sitio del que marcharon, como lo muestra la creación de una zona de seguridad en el norte de la Franja

Sharon, postrado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Hadassah de Jerusalén, no es el mismo que aquel general de hace décadas, pero sus planes de paz no se parecen tampoco demasiado a lo que estos días se repite, aquí y allá, sin prudencia alguna y con evidente ceguera.

Director responsable: Miguel Tapia González [director(a)zonaimpacto.cl] · Webmaster : Javier Tapia Donoso