186
05 de enero de 2006

¡¡Resistí...!!

¡Tres meses esperando volver a entrevistarte y por fin estás de nuevo en tu casa! Te encuentro en el living de tu casa –lejos del computador-, acomodado en un sillón, con un bastón de madera al lado.

¿Te sientes bien?

- Dentro de lo que uno puede sentirse bien en estas circunstancias, sí. Pero igual estoy adolorido.

Ha pasado tanto tiempo...

- Claro, ha sido muy triste no poder hacer lo que debo hacer. Definitivamente, la salud me abandonó. He sufrido una afección lumbar que me dejó sin trabajar por dos meses, porque a los diez minutos sentado frente al computador, tenía que irme a descansar con dolores insoportables.

Y nunca te encontraron nada...

- Nunca. Tampoco los consultorios, hospitales ni médicos particulares han podido dar con el origen de los terribles dolores a las parótidas que sufro cada vez que voy a consumir algún alimento.

Eso tiene como seis meses...

- Claro. Me hicieron todo tipo de exámenes e imágenes; me examinaron distintos especialistas. Ninguno dio con la causa. Al final, lo achacan a razones sicosomáticas, es decir, estrés, depresión, angustia y esas cosas.

Algo debe haber...

- Efectivo, pero nunca para tanto porque lo último que me pasó también lo habían atribuido a ese origen y era algo absolutamente físico y muy grave.

Hospital y cirugía

...Y estuviste más de un mes en el hospital...

- Bueno, al comienzo también hubo problemas de diagnóstico. En el Hospital de Quillota lo atribuyeron al corazón.

Y era el pulmón.

- Exactamente. Hubo un “neumotórax espontáneo”; es decir, una lesión pulmonar que permitió el ingreso de aire que presionaba y separaba la pleura.

¿Y?

- ¡Me hospitalizaron de inmediato en Valparaíso! Y me instalaron unos tubos desde el interior del pulmón para sacar el aire.

¿Eso demoró un mes?

- Es que cuando sacaron el aire, ingresaba más y más porque había una lesión interna que le llamaron “fístula broncopleural” que hubo que operar.

Y ¡vamos a pabellón!

- Yo había sido operado cuatro o cinco veces antes –por 1897, a raíz de una pancreatitis- en el mismo Hospital Dr. Eduardo Pereira de Valparaíso, donde el cirujano me sacó prácticamente del ataúd varias veces. Por eso ahora fui muy confiado.

¿Fue muy grande la operación?

- Me operaron el martes 13 de diciembre. La intervención duró varias horas, pero me había quedado anestesiado muy tranquilo y confiado porque todo el equipo se había portado muy bien, muy sensible, humano y afectuoso. Los tres cirujanos, la médico anestesista, las enfermeras y ayudantes se fueron presentando uno a uno, me explicaron detalladamente en qué consistiría la operación y después me adormecieron...

Recuperación

Y cuando despertaste, ni un problema...

- Volví en mí esa tarde en la sala de Cuidados Especiales sintiéndome ¡excelente! Me acompañaba mi hijo Marcelo y conversamos animadamente. ¡Ni un dolor, nada!

Y la operación no fue menor...

- ¡Claro que no! Hay un tajo de casi veinte centímetros, varias costillas cercenadas y me dejaron un tremendo drenaje que me mantuvo inmovilizado en cama por una semana más...

¿Nunca dolió nada?

- Bueno, inmediatamente después de la operación es el período más crítico, por eso te administran mucho analgésico y calmantes. Entonces, uno no siente dolores después de la cirugía; el problema viene más tarde, cuando no te dan más calmantes. Ahora mismo, diez días después, estoy harto adolorido.

De nuevo a la carga

¿La convalecencia es larga?

- En primera instancia tengo un mes de reposo absoluto; después se verá.

¿O sea?

- O sea permaneceré en casa, atendido por doña Albertina –una anciana vecina que viene a hacer el aseo- y por mi hijo Marcelo, que está muy cerca mío.

Trabajo ¿nada?

- Sólo el trabajo que me da muchísimas satisfacciones, pero ni un peso. Vamos a resucitar –nuevamente– el querido ZonaImpacto.cl.

Lo echan de menos, dicen...

- Y yo lo necesito con desesperación. He reiterado que es el medio a través del cual me expreso, el punto de encuentro de tanta gente que opina y una manifestación del periodismo que sé hacer, que me identifica plenamente, pero que no produce ingresos.

Queda mucho que decir

Lo malo es que se te pasó toda la primera vuelta electoral...

- Me dolió muchísimo no haber podido ni siquiera ir a sufragar porque el médico no me autorizó a viajar a Quillota dos días antes de la operación.

La Bachelet se perdió un voto...

- Michelle Bachelet y mi candidato a diputado, Marco Enríquez-Ominami, que salió elegido con la primera mayoría en el Distrito 10.

...Y que ahora está en líos...

- Eso lo vamos a informar aquí, es algo enredado pero confío en que no hay nada reprochable.

Pero todavía queda la segunda vuelta...

- Y sobre eso tenemos mucho, mucho que decir. Por eso ¡manos a la obra! Tengo que producir el ZonaImpacto.cl número 186 ahora mismo. Tienes que leerlo...

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