¡Tres meses esperando volver a entrevistarte y por fin estás de nuevo en tu casa! Te encuentro en el living de tu casa –lejos del computador-, acomodado en un sillón, con un bastón de madera al lado.
¿Te sientes bien?
- Dentro de lo que uno puede sentirse bien en estas circunstancias, sí. Pero igual estoy adolorido.
Ha pasado tanto tiempo...
- Claro, ha sido muy triste no poder hacer lo que debo hacer. Definitivamente, la salud me abandonó. He sufrido una afección lumbar que me dejó sin trabajar por dos meses, porque a los diez minutos sentado frente al computador, tenía que irme a descansar con dolores insoportables.
Y nunca te encontraron nada...
- Nunca. Tampoco los consultorios, hospitales ni médicos particulares han podido dar con el origen de los terribles dolores a las parótidas que sufro cada vez que voy a consumir algún alimento.
Eso tiene como seis meses...
- Claro. Me hicieron todo tipo de exámenes e imágenes; me examinaron distintos especialistas. Ninguno dio con la causa. Al final, lo achacan a razones sicosomáticas, es decir, estrés, depresión, angustia y esas cosas.
Algo debe haber...
- Efectivo, pero nunca para tanto porque lo último que me pasó también lo habían atribuido a ese origen y era algo absolutamente físico y muy grave.
...Y estuviste más de un mes en el hospital...
- Bueno, al comienzo también hubo problemas de diagnóstico. En el Hospital de Quillota lo atribuyeron al corazón.
Y era el pulmón.
- Exactamente. Hubo un “neumotórax espontáneo”; es decir, una lesión pulmonar que permitió el ingreso de aire que presionaba y separaba la pleura.
¿Y?
- ¡Me hospitalizaron de inmediato en Valparaíso! Y me instalaron unos tubos desde el interior del pulmón para sacar el aire.
¿Eso demoró un mes?
- Es que cuando sacaron el aire, ingresaba más y más porque había una lesión interna que le llamaron “fístula broncopleural” que hubo que operar.
Y ¡vamos a pabellón!
- Yo había sido operado cuatro o cinco veces antes –por 1897, a raíz de una pancreatitis- en el mismo Hospital Dr. Eduardo Pereira de Valparaíso, donde el cirujano me sacó prácticamente del ataúd varias veces. Por eso ahora fui muy confiado.
¿Fue muy grande la operación?
- Me operaron el martes 13 de diciembre. La intervención duró varias horas, pero me había quedado anestesiado muy tranquilo y confiado porque todo el equipo se había portado muy bien, muy sensible, humano y afectuoso. Los tres cirujanos, la médico anestesista, las enfermeras y ayudantes se fueron presentando uno a uno, me explicaron detalladamente en qué consistiría la operación y después me adormecieron...
Y cuando despertaste, ni un problema...
- Volví en mí esa tarde en la sala de Cuidados Especiales sintiéndome ¡excelente! Me acompañaba mi hijo Marcelo y conversamos animadamente. ¡Ni un dolor, nada!
Y la operación no fue menor...
- ¡Claro que no! Hay un tajo de casi veinte centímetros, varias costillas cercenadas y me dejaron un tremendo drenaje que me mantuvo inmovilizado en cama por una semana más...
¿Nunca dolió nada?
- Bueno, inmediatamente después de la operación es el período más crítico, por eso te administran mucho analgésico y calmantes. Entonces, uno no siente dolores después de la cirugía; el problema viene más tarde, cuando no te dan más calmantes. Ahora mismo, diez días después, estoy harto adolorido.
¿La convalecencia es larga?
- En primera instancia tengo un mes de reposo absoluto; después se verá.
¿O sea?
- O sea permaneceré en casa, atendido por doña Albertina –una anciana vecina que viene a hacer el aseo- y por mi hijo Marcelo, que está muy cerca mío.
Trabajo ¿nada?
- Sólo el trabajo que me da muchísimas satisfacciones, pero ni un peso. Vamos a resucitar –nuevamente– el querido ZonaImpacto.cl.
Lo echan de menos, dicen...
- Y yo lo necesito con desesperación. He reiterado que es el medio a través del cual me expreso, el punto de encuentro de tanta gente que opina y una manifestación del periodismo que sé hacer, que me identifica plenamente, pero que no produce ingresos.
Lo malo es que se te pasó toda la primera vuelta electoral...
- Me dolió muchísimo no haber podido ni siquiera ir a sufragar porque el médico no me autorizó a viajar a Quillota dos días antes de la operación.
La Bachelet se perdió un voto...
- Michelle Bachelet y mi candidato a diputado, Marco Enríquez-Ominami, que salió elegido con la primera mayoría en el Distrito 10.
...Y que ahora está en líos...
- Eso lo vamos a informar aquí, es algo enredado pero confío en que no hay nada reprochable.
Pero todavía queda la segunda vuelta...
- Y sobre eso tenemos mucho, mucho que decir. Por eso ¡manos a la obra! Tengo que producir el ZonaImpacto.cl número 186 ahora mismo. Tienes que leerlo...
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