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20 de septiembre de 2005
Luis Tapia GonzálezLuis Tapia González
Periódico digital "El MiradoPeriódico digital "El Mirador" de Hualpén

Hualpén tiene su propio “Mirador”

Miguel Tapia González

Hace escasos minutos terminé de leer “Hora de cierre”, de la escritora estadounidense Marcy Heidish. Una apasionante novela cuyo personaje central es una reportera policial que se ve involucrada tan intensamente en los horrendos crímenes en serie que le correspondió investigar, que finalmente resulta ser protagonista de los sucesos.

He quedado reflexionando profundamente sobre este oficio maravilloso que me correspondió abrazar y que me enorgullece en plenitud.

Estamos en dificultades

Por motivo alguno pretendo analogar mi vida profesional con el personaje de la palpitante novela que aún tengo a mi lado, con sus letras negras sobre la tapa roja (la compré ayer en mil pesos, en una librería de viejos).

Hoy ejerzo el periodismo en el semanario local “Impacto” de La Calera, hago algunos despachos radiales e intento volcar mis inquietudes periodísticas en este medio digital que creé y aún sobrevive a duras penas gracias a la colaboración siempre atenta y desinteresada de nuestro editor y webmaster, mi hijo Javier.

Sí, es cierto que estamos en dificultades y cada vez nos cuesta más actualizarlo periódicamente. Durante tres años tuvimos una nueva edición una vez por semana. Pero las cosas se tornaron difíciles. Los ingresos personales se redujeron dramáticamente y no ha sido posible seguir sustentando este medio como antes.

Las ofertas han sido generosas, pero ninguna se ha materializado. Los compromisos no se cumplieron. Las cartas no tienen respuesta. Y no somos capaces de rogar ni humillarnos... por nada.

Pero sobreviviremos. Seguiremos en este porfiado empeño a como dé lugar... porque la tinta, cuando entra a la sangre, no se borra jamás.

Mi hermano-maestro

Eso de que la tinta no saldrá jamás de las venas me lo advirtió mi hermano Luis Rolando hace unos 35 años. No lo comprendí ni lo quise escuchar y me sumergí no más en los enormes talleres del viejo y hoy desaparecido diario La Unión de Valparaíso, donde él ejercía el periodismo como reportero en los más diversos frentes noticiosos. No le hice caso y la tinta ingresó sin contemplaciones en mi torrente sanguíneo, mi mente y mi espíritu.

Como profesional de las comunicaciones, Luis Rolando fue un reportero espectacular. Investigador como pocos, incisivo, de lenguaje amplio y directo, el adjetivo preciso. Él me enseñó que al revisar una nota debía evaluar: ¿Dije algo de más? ¿Sobra alguna palabra, concepto, calificativo? ¿O falta algo? ¿Me entenderán todos los lectores (ricos, ignorantes, pobres, doctos)...?

Es que su rigor profesional le hacía exigirse tanto en los contenidos de su crónica como en el uso del idioma, el estilo, la síntesis, sintaxis, ortografía... en fin: en todo.

Evidentemente, fue un gran maestro de Periodismo para quien escribe, emocionado, estas líneas tantos años después.

También me introdujo en los maravillosos misterios de la música, porque ejecuta el violín desde su adolescencia, cuando estudió con pasión ese difícil instrumento en la Escuela Normal de Viña del Mar. Seguí sus pasos desde la guitarra, el canto y la creación.

La vida nos cambia... pero nunca tanto

“Los vientos y los años/ me arriaron lejos,/ lo que ayer fue esperanza/ hoy es recuerdo”, dice Atahualpa Yupanqui. Los años lo apartaron del periodismo y se tituló como Contador General. Hoy ejerce como consultor de empresas en materias tributarias y legales y además ha escudriñado los misterios de la informática; enseña los vericuetos de la computación y crea programas relacionados con sus demás especialidades.

Pero la tinta había impregnado su sangre y circula por sus venas desde su más temprana juventud, y se entronizó en su corazón; desde allí empuja ese incontenible torrente de ideas que desde la visión del Periodista íntegro no tiene otra manifestación que la expresión al servicio de la sociedad.

Es pegajosa, viva, desbordante. Abrasa el espíritu, la imaginación, los sentidos. No se le puede sacar de adentro. Nunca, nunca...

Lógicamente, mi hermano Luis Rolando conoce los avatares de este medio. Lee minuciosamente cada edición de ZonaImpacto.cl y se inquieta sobremanera cuando siente transcurrir el tiempo y comprueba que no nos actualizamos. Comprende mejor que nadie las dificultades que enfrentamos. Y sufre. Me consta que se angustia.

¡Aquí, Hualpén!

Hualpén es una comuna naciente. Recién instaló su primera Municipalidad –con Alcalde y Concejo- en enero último, escindida legalmente de la ya monstruosa Talcahuano.

Allá se advierte un colectivo sentimiento de desbordante expectativa en el futuro. “La independencia comunal nos permitirá crecer, desarrollarnos, dejar de ser el patio trasero de un puerto desordenado y hediondo” dicen.

Y toca la casualidad que mi hermano Luis Rolando vive allá, después de décadas de haberse alejado –por instinto puro de conservación- de nuestro amado Quillota. Por lo tanto, está impregnado de los anhelos, las esperanzas, los desvelos y la confianza de los habitantes de la nueva comuna.

Y ¿qué hace un Periodista (así, con mayúscula) de adentro, con la tinta bullendo desde el fondo de su pecho como si fuera sangre, en medio de una comunidad bullente y anhelante? No otra cosa que asumir su rol de comunicador e interpretar el sentir colectivo. Involucrarse en el sentir ciudadano e interpretarlo; responsabilizarse de su deber de contribuir al fenómeno social de la nueva comuna sirviéndola a través de la información.

HualpénChileNoticias

Así nació el sitio web de informaciones de Hualpén www.geocities.com/hualpenchilenoticias que Ud. puede visitar y leer atentamente para comprobar cómo un periodismo lúcido y cristalino, responsable y servicial, puede ponerse incondicionalmente al servicio del desarrollo de una comunidad.

Una expresión que esperamos cuanto antes tenga su merecida versión en un periódico impreso que circule de mano en mano –de voz en voz y de vista en vista- entre todos los ciudadanos de la naciente Hualpén.

Pronto estaremos en “link” con este sitio diáfano y positivo, sencillo y sugerente, que –para que nadie se equivoque ni haga falsas expectativas- en su primer editorial (“Nuestro propósito”) nos advierte: “Nos opondremos siempre al sectarismo y la discriminación, tanto como a cualquier atisbo de corrupción”.

Estoy seguro que la escritora Marcy Heidish vibraría con estas modestas aunque vibrantes manifestaciones del oficio de comunicar, de involucrarse con los temas e intereses de la sociedad, que desde nuestras perspectivas –¡tan distintas la mía y la de mi Hermano!- pueden distar demasiado de las de su personaje Nan Skillen, pero que nos comprometen tan íntegramente.

La primera lección que la reportera policial de “Hora de cierre” dice haber aprendido, es que en el Periodismo no debe haber, jamás, “nada de shock... nada de lágrimas”. Así lo aprendimos Luis Rolando y yo. Así lo ejercemos. Así moriremos.

Gracias, Hermano. Mil gracias, Colega, por esta nueva clase de Periodismo... del mejor.

Director responsable: Miguel Tapia González [director(a)zonaimpacto.cl] · Webmaster : Javier Tapia Donoso